Encuentra el amor de tu vida.

Seminario Online

Introducción.

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Estas notas te pueden ayudar para realizar correctamente el Seminario:

  1. Mi consejo es que sigas el orden marcado por el Seminario, empieza por el Principio 1. La información se da en este orden por un sentido.
  2. Verás que en cada módulo empieza con un vídeo de introducción y que abajo hay unas casillas. Haz click sobre cada casilla y se desplegará la lección correspondiente. Algunas casillas tienen un vídeo y un texto complementario, y otras solamente tienen un texto.
  3. Descarga la app Telegram y accede al Canal privado desde el que podrás hacer tus preguntas y compartir tu experiencia: Acceso al Canal. Si no puedes acceder o si tienes cualquier problema en tu área de usuario tienes mi número de móvil para escribirme por Whatsapp, escríbeme y te mando el enlace para acceder al Canal.
  4. Si no me conoces o si no sabes mi historia, quizás te pueda interesar saber un poco más de mi antes de empezar.
  5. Si tienes algún problema para ver la página desde tu móvil o tablet, prueba de poner tu dispositivo en horizontal y los problemas deberían corregirse. En caso de que algún vídeo no se cargue correctamente, actualiza la página y el vídeo se cargará. En el caso de que los vídeos solo carguen el sonido y la imagen no se vea, es un problema de tu navegador Chrome. Cambiando a Firefox, Safari o viéndolo desde la tablet o móvil lo verás sin problema.
  6. Por último, pedirte disculpas si en algunos vídeos te resulta molesto el sonido de fondo. Este era el único espacio del que disponía en ese momento y si quería avanzar en el Seminario debía adaptarme a las circunstancias. Lo he hecho lo mejor que he podido 🙏🏻

1. El Problema.

Cada día busca esos mensajes que «son para ti».

No importa de dónde lleguen, pueden ser simples interpretaciones que haces del medio o pueden ser mensajes que llegan de las personas de tu alrededor. Si es así:

Siempre observa que el emisor sea alguien completamente desinteresado.

A veces aparecen personas en la vida que nos dicen cosas súper importantes y las dicen sin ningún tipo de beneficio personal, simplemente las dicen porque les nace, porque sienten que es lo mejor para ti, porque saben que eso es lo correcto en ese momento.

Hubo una época en la que estaba muy perdido. Con 19 años empecé a trabajar de comercial vendiendo a puerta fría (puerta a puerta), desde el primer día que entré en la empresa supe cuál era mi gran objetivo, quería tener un equipo y abrir mi propia delegación. Desde el principio, mis resultados fueron buenos, incluso a veces muy buenos, mi crecimiento fue exponencial y rápido. Pero el trabajo era muy duro, muchísimas horas y poco dinero. Cuando llevaba 3 años en la empresa, ya todo resultaba demasiado difícil, lento, cansado y doloroso. Asumí que el problema era yo y empecé a leer libros de autoayuda, los devoraba, pude leer unos 50 libros en pocos meses, mis reuniones con mi equipo de ventas empezaron a mejorar, mi discurso estaba lleno de ejemplos, metáforas e historias que aprendía en mis libros. Empecé a estudiar Programación Neuro Lingüística para mejorar mis ventas y mi liderazgo. Pero la sensación interna seguía siendo la misma, frustración.

Un día estaba en un taxi, el taxista se puso a hablar conmigo y me preguntó a qué me dedicaba. Yo le dije que trabajaba de comercial. Me preguntó si me gustaba y le dije que sí pero que estaba en una etapa un poco complicada porque estaba intentando conseguir unos objetivos y no lo estaba consiguiendo, así que no sabía bien que haría con mi vida. Entonces me empezó a contar que él había tenido una empresa y sabía bien lo que era trabajar por objetivos, que era muy duro. Me dijo que él estuvo años trabajando muchísimo en su empresa para poder estar tranquilo con su mujer cuando se jubilase y si lo necesitaban poder ayudar a sus hijos, esa era su principal misión. Me dijo que a veces cuando te pones un objetivo te enfocas tanto en ello que te desenfocas de todo lo demás y que por trabajar tanto, él perdió a su familia. Su mujer le dejó y sus hijos se alejaron de él. Yo no sabía que decir, solo prestaba atención, sabía que ahí estaba sucediendo algo importante. Él me preguntó si tenía prisa, le dije que no (en verdad si que tenía un poco de prisa pero sentí que era más importante lo que me estaba contando que aquello que tenía que hacer.) y paró el taxímetro. A continuación aparcó, se giró, me miró y me dijo que por una vida que imaginaba que tendría con su mujer cuando se jubilase perdió la vida que tenía. Me contó que entró en depresión y la empresa se arruinó, él lo perdió todo, la casa, el coche, todo el dinero… Hasta el punto de que en unos meses se convirtió en un indigente, vivía en la calle y tenía que pedir para comer. En ese punto, yo ya estaba completamente absorto con la historia. Siguió contándome que estuvo así un tiempo y luego se estabilizó, empezó a ir a un centro para ducharse, dormir… Y aceptó sus errores y situación, se empezó a perdonar.

Un día por la calle se le acercó un conocido, él un poco avergonzado por su situación, no sabía cómo reaccionar. Estuvieron charlando y el hombre le dijo que él no podía ofrecerle un trabajo como el que tenía antes (no me llegó a decir de que era la empresa pero interpreté que sería de seguros o de marketing y que le había ido bastante bien), pero que tenía una flota de 2 o 3 taxis y si quería le podía dar un trabajo. Él, agradecido aceptó el trabajo. Arregló su imagen, fue a buscar ropa (se ve que alguien le guardaba sus cosas) y empezó a trabajar, y sintió que lo hacía de un modo como nunca lo había hecho, con ganas, sin necesidad, relajado y disfrutando. Al cabo de poco ya podía alquilar un piso, su vida se estaba poniendo en orden. Siguió trabajando como taxista, feliz, hasta que su amigo le dijo que se jubilaba así que él decidió comprarle una licencia de taxi. Siguió trabajando unos años más y en ese período las licencias empezaron a subir y subir de precio, su valor no dejaba de crecer. Me miró y me dijo, que ahora él se jubilaba, que no tenía dinero, pero que tenía esa licencia que ahora valía un montón de dinero y le permitiría tener una muy buena jubilación.

Le dije que me parecía sorprendente su historia… Él dijo que en pocos años pasó de tener una empresa y una familia a estar viviendo en la calle, luego ser taxista y finalmente con la licencia poder tener la jubilación que él quería. Que ahora había recuperado a sus hijos y que era muy feliz. Que nunca se sabe como van a ir las cosas, ni por donde te va a llevar la vida. Me sonrió, arrancó el taxi y me llevo al sitio donde iba. Me invitó a ese viaje. Le di las gracias, por el viaje y por compartir su historia, le dije que me había ayudado mucho. Nos dimos la mano y me fui.

Dentro de mi sentía que él había compartido su historia conmigo porque de algún modo le recordaba a él de joven y estaba intentando evitar que yo cometiese ciertos tropiezos demasiado dolorosos.

Al poco tiempo me rendí, acepté que esa empresa no formaba parte de mi camino y solté el objetivo. Estaba muerto de miedo, no tenía nada y un alquiler que pagar, pero se me daba bien la Programación Neuro Lingüística y ayudar a mis equipos con el desarrollo personal. Así que alquilé una sala por horas y empecé a dar charlas sobre autoayuda. Varias personas me pidieron sesiones particulares para temas ajenos a las ventas, y fue así como sin quererlo me dejé llevar hacia un mundo maravilloso en el que jamás me habría imaginado.

Ese taxista no ganó nada contándome su historía, más que intentar ayudarme con una reflexión que a él le había costado un precio muy alto aprender.

Por ello, mi consejo es: confía en las palabras y los mensajes que te guían. Especialmente si son desinteresados. Éstos tienen la misión de llevarte por tu camino.

No tengas miedo, permítete dar pasos en el vacío de lo desconocido, atrévete a hacer lo que siempre has deseado. A veces llega la señal, surge la oportunidad y sabes que ese es el momento, ve a por ello. Posiblemente sientas miedo, pero…

El miedo es la señal de que vas por buen camino.

Solo te transformarás, cuando te permitas avanzar en tierras desconocidas.

Información complementaria:

Enlace sobre información de los Upanishads.

Mi libro favorito sobre Upanishads.

Cuando las señales aparecen en tu vida y te indican que hagas una acción o que tomes una decisión, significa que debes tomarla en ese momento. Ni antes ni después.

Hay miles de acontecimientos que se dan al mismo tiempo con una intención concreta. Todos están conectados para llevar a cabo un macro propósito y si sigues las señales estarás ayudando a que ese propósito se cumpla.

Una vez un maestro me puso un ejercicio que consistía en «andar». Tenía que salir a la calle, y andar, todo el tiempo en la misma dirección (vivo en Barcelona y tengo la suerte de estar en el Eixample que es un barrio en el que todas las calles se cruzan formando cuadros, por lo que es relativamente sencillo avanzar todo el tiempo en una misma dirección.) El truco del ejercicio es que debía andar, pero no podía parar de hacerlo. Es decir, no debía frenar mi paso ni ralentizarlo en ningún momento, ni siquiera por los semáforos. Me quedé helado, no dejaba de pensar que estaba a media hora de morir atropellado. El maestro me dijo que si era capaz de mantener mi estado de presencia y confiar, todo a mi alrededor se adaptaría a mi ritmo. Y así fue, pude andar cerca de una hora sin parar. Si alguien obstaculizaba mi paso, al sentirme se apartaba. Si un semáforo estaba en rojo, mi presencia y mi intención de no dejar de andar hacía que los coches parasen. En ningún momento corrí peligro. Cuando la calle terminó, entendí que el ejercicio había terminado.

(Evidentemente no estoy aconsejando que hagáis este ejercicio ni me responsabilizo de absolutamente ninguna locura que hagáis. Yo lo realicé después de un entrenamiento muy duro, así que no os pongáis desafíos tan arriesgados. Podéis empezar avanzando en tomar decisiones importantes.)

Si conectas con el orden, si confías y te dejas llevar, dando en cada momento los pasos adecuados, experimentarás en tu propia piel como tu vida se pone en orden y cada acontecimiento es perfecto. Pero si dudas, estarás cuestionando el orden y todo se bloqueará.

Si dudas, fallas.

El orden debe seguir, a pesar de tus miedos y cuando dudas es entonces cuando te aleja para que no sigas influyendo negativamente sobre el gran plan de la vida. Una vez fuera del camino tendrás tiempo para pensar, recuperarte, curar tus heridas y afrontar tus miedos.

Un detalle importante a tener en cuenta es que la resistencia que ejerces sobre el medio, no es más que la manifestación del trauma emocional que han provocado tus experiencias conflictivas pasadas. Todas esas heridas aún duelen y ese dolor genera el miedo que te hace dudar a la hora de avanzar.

Ejemplo:

Si has tenido una experiencia en la que la persona que amabas te ha traicionado, temerás volverte a enamorar para no volver a exponerte a una traición. Así, aunque intentes tener una relación conscientemente, inconscientemente estarás alejándote de ella.

Si te arruinaste al emprender, cuando te plantees volver a emprender tu cuerpo se resistirá. Sentirás como tu pecho se aprieta, aparece un nudo en tu garganta… La herida se está abriendo y tu cuerpo tiene miedo a sufrir.

Por todo ello:

«Si ves que el camino está libre, avanza.»

No lo pienses más, déjate llevar hacia tu destino. Si por el contrario, has sido incapaz de dar ese paso que debías dar, no importa. Debes sanar tus heridas, superar tus miedos y después la vida te guiará con otra señal hacia nuevos horizontes.

Aprovecha las oportunidades y no te arrepentirás.

Información complementaria:

El Wing Chun es un arte marcial chino tradicional. Lo estuve practicando y la experiencia fue muy enriquecedora, puesto que una cosa es tener la teoría de la filosofía Wu Wei, poniéndola en práctica en diferentes situaciones del día a día, y otra muy diferente es aplicar la «no acción» en una situación de pelea. Ahí es cuando realmente entrenas a tu cerebro y a tu cuerpo para que interiorice la filosofía en cada célula. Te recomiendo que si tienes la oportunidad experimentes aunque sea una clase de esta maravillosa técnica.

Ejemplos de obstáculos:

  • Falta de apoyo o bloqueo por parte de pareja o familiares.
  • Gastos improvisados.
  • Errores burocráticos.
  • Interferencias de terceras personas.
  • Dificultades para lograr algo.
  • Objetivos complementarios que no contemplabas…

Los obstáculos son pruebas.

Si las superas puedes seguir avanzando. Si por el contrario no lo superas, ese camino no era para ti. (Por lo menos, por ahora.)

Normalmente, los obstáculos nos enseñan un cambio de perspectiva del camino que vamos a tomar. Estamos en el lugar correcto, pero nuestra posición respecto a él, es equivocada. Falta ir un paso más allá, tomar conciencia, cambiar de perspectiva, mejorar nuestra posición.

El obstáculo te reposicionará, ayudándote a avanzar correctamente. O por el contrario, te guiará hacia otro camino.

No intentes imponer tu expectativa sobre lo que tu querías. Aprende del obstáculo, interpreta lo que te quiere decir, déjate guiar por él.

Superar una prueba no es conseguir lo que tu quieres, es aceptar seguir el camino al que te guía la prueba.

El objetivo del taxista de la historia anterior era su jubilación, el propósito era el aprendizaje. Llegó a cumplir su objetivo cuando este ya no importó, pero aprendió una lección que le cambió la vida (y también la mía).

Vídeo recomendado:

¿Qué significa estar perdido?

Significa que hay un momento en el que todo te cuesta muchísimo y al mismo tiempo nada tiene sentido.

Yo lo veo como una fiesta. Te lo estás pasando bien, la música es genial, el ambiente te encanta… Pero hay que aceptar que todo tiene un final y si no te marchas a tiempo, te encontrarás en la fase decadente de la fiesta. Hay un momento en el que ya no hay música, la gente se ha ido, y tu sigues ahí.

En tu vida, hay momentos en los que avanzar en una dirección tiene sentido, pero otros en los que ya no lo tiene. Más adelante, en el 4º Principio descubrirás los secretos de los ciclos, pero hasta entonces lo que debes aprender es si en algún momento has impuesto tus miedos y tus expectativas frente aquello que sucedía a tu alrededor, lo más seguro es que te hayas desconectado del camino y te hayas desviado hacia una dirección que no tiene ningún sentido y que además te está causando un gran sufrimiento.

Esto sucedió porque generaste una resistencia, te alejaste del camino y seguiste avanzando en la dirección equivocada.

¿Pero por qué?

Tod@s teníamos una idea de lo que iba a ser nuestra vida. Soñábamos con una carrera, con un trabajo ideal, con un tipo de pareja, con lograr una vida bonita, cómoda, fácil… Y un día apareció una piedra en el camino que nos hizo tropezar y descubrimos que no podíamos acceder a algo que queríamos, eso nos hirió y a partir de ese momento fuimos más permisivos y aceptamos cosas que no eran las que realmente queríamos. Quizás nos conformamos con estudiar algo que no era lo que realmente deseábamos, quizás la persona a la que amábamos no nos correspondió y tuvimos que conformarnos con una persona que nos correspondía pero que no tenía la misma magia que la primera, quizás no nos seleccionaron para el trabajo de nuestros sueños y tuvimos que aceptar un trabajo por dinero… Pasaron cosas y ahora estamos en un lugar que nos cuesta mucho esfuerzo mantener y que está muy lejos de lo que deseábamos.

¿Cuál fue el error? No volver atrás.

Si en tu vida hay frustración, soledad y escasez de recursos… Tu vida no funciona y es porque estás muy lejos de tu camino.

Entonces debes retroceder, debes ir hacia atrás, encontrar aquello que te dolió tanto y sanarlo.

Debes curar tus heridas y permitirte soñar de nuevo en aquellas cosas que de verdad te hacen latir el corazón.

No hace falta que sean las mismas cosas que querías en aquel momento, solamente debes permitirte soñar con vivir aquellas cosas que AHORA ponen en pie a tu alma.

(En el próximo Principio trataremos las heridas emocionales.)

Recomendación de películas:

  • (500) Days of Summer / 500 días con ella. De Mark Webb. Trailer.
  • El amor menos pensado. De Juan Vera. Película en Youtube. (Adoro a Ricardo Darín y veo todas sus películas)

Estoy seguro de que estas dos películas te harán reflexionar 😉

¿Qué significa estar perdido?

Significa que hay un momento en el que todo te cuesta muchísimo y al mismo tiempo nada tiene sentido.

Yo lo veo como una fiesta. Te lo estás pasando bien, la música es genial, el ambiente te encanta… Pero hay que aceptar que todo tiene un final y si no te marchas a tiempo, te encontrarás en la fase decadente de la fiesta. Hay un momento en el que ya no hay música, la gente se ha ido, y tu sigues ahí.

En tu vida, hay momentos en los que avanzar en una dirección tiene sentido, pero otros en los que ya no lo tiene. Más adelante, en el 4º Principio descubrirás los secretos de los ciclos, pero hasta entonces lo que debes aprender es si en algún momento has impuesto tus miedos y tus expectativas frente aquello que sucedía a tu alrededor, lo más seguro es que te hayas desconectado del camino y te hayas desviado hacia una dirección que no tiene ningún sentido y que además te está causando un gran sufrimiento.

Esto sucedió porque generaste una resistencia, te alejaste del camino y seguiste avanzando en la dirección equivocada.

¿Pero por qué?

Tod@s teníamos una idea de lo que iba a ser nuestra vida. Soñábamos con una carrera, con un trabajo ideal, con un tipo de pareja, con lograr una vida bonita, cómoda, fácil… Y un día apareció una piedra en el camino que nos hizo tropezar y descubrimos que no podíamos acceder a algo que queríamos, eso nos hirió y a partir de ese momento fuimos más permisivos y aceptamos cosas que no eran las que realmente queríamos. Quizás nos conformamos con estudiar algo que no era lo que realmente deseábamos, quizás la persona a la que amábamos no nos correspondió y tuvimos que conformarnos con una persona que nos correspondía pero que no tenía la misma magia que la primera, quizás no nos seleccionaron para el trabajo de nuestros sueños y tuvimos que aceptar un trabajo por dinero… Pasaron cosas y ahora estamos en un lugar que nos cuesta mucho esfuerzo mantener y que está muy lejos de lo que deseábamos.

¿Cuál fue el error? No volver atrás.

Si en tu vida hay frustración, soledad y escasez de recursos… Tu vida no funciona y es porque estás muy lejos de tu camino.

Entonces debes retroceder, debes ir hacia atrás, encontrar aquello que te dolió tanto y sanarlo.

Debes curar tus heridas y permitirte soñar de nuevo en aquellas cosas que de verdad te hacen latir el corazón.

No hace falta que sean las mismas cosas que querías en aquel momento, solamente debes permitirte soñar con vivir aquellas cosas que AHORA ponen en pie a tu alma.

(En el próximo Principio trataremos las heridas emocionales.)

Recomendación de películas:

  • (500) Days of Summer / 500 días con ella. De Mark Webb. Trailer.
  • El amor menos pensado. De Juan Vera. Película en Youtube. (Adoro a Ricardo Darín y veo todas sus películas)

Estoy seguro de que estas dos películas te harán reflexionar 😉

2. Tu historia de amor.

Frente a cualquier suceso, inicialmente percibimos los estímulos del entorno, los procesamos, los interpretamos, los evaluamos y generamos una estrategia de respuesta.

A continuación, hay que preparar al organismo para que se ponga en el “estado óptimo” para llevarla a cabo, para ello se activa la amígdala cerebral que calibra el nivel de estrés que supone el suceso, la amígdala estimula el hipotálamo para que éste segregue una serie de hormonas al organismo, las cuales producirán la activación de una serie de respuestas corporales, provocando así la expresión emocional.

La expresión emocional se rige por el sistema nervioso autónomo que tiene dos vías: la vía simpática, que produce una contracción general del organismo frente al estrés y nos prepara para la acción de atacar o huir y la vía parasimpática, que es la que permite al organismo recuperar el equilibrio después del ataque o la huida.

Una vez que ambas vías han terminado, el hipotálamo recibe toda la información de la conducta realizada, le dice a la amígdala cerebral que ya se puede relajar y el hipocampo registra toda esta información en nuestra memoria para que aprendamos de esta experiencia.

Cuando vivimos una experiencia conflictiva, sucede lo mismo, el único problema es que el estrés experimentado durante la experiencia impide que la emoción sea expresada, la acción no concluye y esto provoca que la emoción quede atrapada dentro nuestro, impidiendo que el proceso se complete.

Por ejemplo, un hombre va por la calle y alguien por detrás le agarra y le amenaza con una navaja mientras le pide su cartera, él le da su cartera y el ladrón se marcha. El acontecimiento ha empezado y ha terminado, pero la víctima ha sufrido mucho estrés, puede estar sintiendo pánico, ira, ganas de llorar o de gritar… Y toda esta emoción que experimenta dentro suyo debe salir porque hasta que no salga, la mente entenderá que el acontecimiento no ha terminado.

Si esa persona vuelve a casa y no expresa todo aquello que siente, la mente entenderá que ese acontecimiento conflictivo todavía no ha terminado porque hay procesos que siguen operando. Es decir, siguen abiertos. Necesita conectar con lo que siente y expresarlo, pero tristemente la mayoría de personas prefieren olvidar lo que ha sucedido para no sentir todo aquello que están sintiendo y así es como el acontecimiento del atraco sigue activo en un presente perpetuo, generando sufrimiento, malestar y todo tipo de miedos. El atraco aún no ha finalizado y sólo lo hará cuando todas las emociones bloqueadas del atraco sean expresadas. Cuando las emociones que han empezado en el atraco finalicen, se activará plenamente la vía parasimpática, el cuerpo recuperará completamente el equilibrio, el hipotálamo recibirá toda la información completa, la amígdala cerebral se relajará y el hipocampo podrá registrar la experiencia. Entonces la experiencia será asimilada, la persona recuperará su estado normal y podrá seguir con su vida.

*Fragmento extraído del Máster de Metaprogramación Cognitiva.

 

Libro recomendado:

El cerebro emocional, de Joseph Ledoux. (Creo que está descatalogado pero si lo buscas estoy seguro de que lo puedes encontrar.)

*Un detalle a tener en cuenta es que los libros que recomiendo no son obras comerciales, la mayoría estarán descatalogados o serán difíciles de conseguir, si realmente alguno de ellos es para ti, seguro que encontrarás el modo de conseguirlos.

Escribe en un papel los momentos más duros de tu vida, ordénalos cronológicamente.

Os pongo como ejemplo algunos de los momentos que han compartido mis clientes:

  • Cuando llamaron para decirnos que mi padre había muerto.
  • El momento en el que mis compañeros me golpearon.
  • Cuando mi tío abusó sexualmente de mí.
  • El momento en el que me enteré de que mi pareja no me amaba.
  • Cuando descubrí que mi pareja estaba acostándose con otra persona.
  • El momento en el que me dijeron que no había entrado en la facultad que yo quería.
  • Cuando me llamaron para decirme que no había sido seleccionado para el puesto de trabajo de mis sueños.
  • Cuando me despidieron del trabajo.

Si no los recuerdas todos no importa, este es un ejercicio que podrás repetir cuando tu quieras.

La mayoría de heridas emocionales aparecen en la zona central de tu cuerpo:

  • Faringe.
  • Esófago.
  • Diafragma.

En Metaprogramación Cognitiva llamamos «focos primarios» a los puntos de tensión que surgen en la zona central del cuerpo. Es decir, en los 3 puntos que he nombrado al principio. Pero al cabo de un tiempo, el cuerpo redirige la tensión para que no dañe los tejidos y así es cómo aparecen lo que llamamos «focos secundarios». Estos pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo: cervicales, hombros, articulaciones, lumbares, piernas…

No hay documentación al respecto más que la que vamos desarrollando a través de la investigación en la Asociación Internacional de Metaprogramación Cognitiva, pero si te interesa profundizar en este tema puedes empezar por investigar (y no será fácil) los «dolores a distancia» de René Leriche.

Os dejo un artículo de René Leriche sobre el dolor.

La mayoría de heridas emocionales aparecen en la zona central de tu cuerpo:

  • Faringe.
  • Esófago.
  • Diafragma.

En Metaprogramación Cognitiva llamamos «focos primarios» a los puntos de tensión que surgen en la zona central del cuerpo. Es decir, en los 3 puntos que he nombrado al principio. Pero al cabo de un tiempo, el cuerpo redirige la tensión para que no dañe los tejidos y así es cómo aparecen lo que llamamos «focos secundarios». Estos pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo: cervicales, hombros, articulaciones, lumbares, piernas…

No hay documentación al respecto más que la que vamos desarrollando a través de la investigación en la Asociación Internacional de Metaprogramación Cognitiva, pero si te interesa profundizar en este tema puedes empezar por investigar (y no será fácil) los «dolores a distancia» de René Leriche.

Os dejo un artículo de René Leriche sobre el dolor.

3. Muchos amores, muchas vidas.

En china, el Tao, es el orden natural de la existencia. Según el Tao, la existencia mantiene un orden o voluntad natural que debe seguirse y respetarse. Estar alineado con este orden, es seguir la voluntad del Tao.

En la filosofía taoísta, no hay Dioses, no hay leyes ni reglas, no hay santos, ni hay que hacer ofrendas… Solamente hay naturaleza, vida y una profunda sabiduría que comprende el orden natural de las cosas.

Los textos del antiguo Egipto hablan de «Neter», un Poder Único, capaz de generar vida y de mantenerla una vez generada.

Este Poder no tenía forma y sólo podía conocerse a través de sus cualidades o facultades. Estas cualidades, sí que fueron personificadas en lo que llamaron «Neteru», entidades celestiales que representaban las cualidades de esta energía y de ahí surgieron los grandes dioses de Egipto (Osiris,  Isis, Anubis, Horus…), que producían el milagro de la vida y guiaban el orden de las cosas.

Así, todos los Dioses egipcios no son otra cosa que los NeTeRu, las cualidades de la divinidad, que no son otra cosa que las fuerzas de la NaTuRaleza.

La naturaleza, desde la antigüedad, es la manifestación de la voluntad divina. Una inteligencia que en forma de orden, guía el fluir de la vida.

Esta voluntad divina que mantiene la armonía cósmica, en el antiguo Egipto, era llamada Maat.

Todas las religiones y filosofías espirituales, han partido de la observación de la naturaleza y en esa observación han sido testimonio de una inteligencia perfecta que guía el orden de la vida. Han intentado ponerle forma, disfrazarlo para poseerlo, pero al final todos los dioses simplemente son una forma de inteligencia que guía la vida.

El propósito de esta inteligencia es muy simple, la armonía.

Para que haya armonía, los extremos deben volver al centro. Lo que quiere estar unido, es porque no puede estar separado, y por lo tanto deberá separarse. Del mismo modo, lo que quiere estar separado, es porque no puede estar unido, en consecuencia deberá unirse. Siempre nos alejamos de aquello que tememos y justamente, la naturaleza lo que hace es acercarnos a ello, para que recuperemos la armonía.

 

*Os doy pistas para que tiréis del hilo, quien sepa verlas encontrará cosas maravillosas.

Mi libro favorito del Tao Te King es este.

El Wing Chun, es un arte marcial que se basa en «no luchar».

Evidentemente es una arte marcial y en ella hay lucha, pero trata el tema de no luchar desde la voluntad de no luchar y simplemente defenderse en caso de ataque. Esto es así porque sigue el principio del Wu Wei, la «no acción».

La «no acción», no es no hacer nada. Es, no imponer lo que hay que hacer.

De manera que, la «no acción», en realidad es liberarse de la fuerza interna que te empuja a quererte polarizar hacia aquel extremo que te aleja de lo que temes. Al soltar la fuerza, aceptas ambos polos y tu vida recupera la armonía, lo que te lleva a avanzar por tu camino.

Ejemplo:

Quedas para tomar algo con esa persona que te gusta y tu intención es compartir lo que sientes por ella.

Una vez con ella, tienes en tu cabeza el pensamiento de que quieres hablar de tus sentimientos. Todo el tiempo tienes la atención puesta en lo que quieres decirle, y no escuchas lo que esa persona te está diciendo. Esa persona te habla de un problema que tiene y está muy preocupada, pero en lugar de observar la situación en la que te encuentras y atender su necesidad (que es lo que harías si realmente sintieras amor por ella), tú fuerzas el momento y dices eso que quieres decir. Sin darte cuenta que esa persona lo está pasando mal y este no es el momento adecuado para compartir tus sentimientos.

Haz el ejercicio de buscar momentos de tu vida en los que una situación no ha salido bien porque «forzaste el momento».

Ya sea pidiendo un aumento, intentando dar un beso, proponiendo una cita, queriendo imponer un plan… Nos desconectamos del mundo y solo atendemos a aquello que queremos. Al imponerlo, lo hacemos sin armonía, y generamos un desorden que siempre nos aleja de aquello que queríamos.

Sabiduría es identificar cuándo es el momento adecuado para realizar la acción correcta.

Esto no quiere decir que debas aceptar cualquier situación, debes observar, evaluar y decidir, si es el momento de intervenir y cual es el modo de hacerlo.

No debes intervenir:

  • Cuando lo que quieres es egoísta (sólo te beneficia a ti), es excesivo o alimenta tu desequilibrio.
  • Cuando lo que el otro quiere es egoísta, excesivo o forma parte de su desequilibrio.

Debes intervenir:

  • Cuando alguien necesita de verdad algo que tú puedes dar y sientes que debes darlo.
  • Cuando sientes que debes hacer algo y a pesar de no obtener nada a cambio.

El verdadero problema es que normalmente estamos atrapados en situaciones en las que hemos perdido el control (trabajo, deudas, relaciones…). En ellas, somos víctimas de personas que se encuentran en desequilibrio y el malestar de encontrarnos en esa situación es lo que genera que nos desequilibremos e influyamos en que otros se desequilibren. Así es como entramos en el bucle de la desarmonía.

En el siguiente punto vamos a ver el modo gestionar esto.

 

Película recomendada:

Revolver de Guy Ritchie. Trailer. (Es una de mis películas favoritas que trata este tema de un modo fascinante.)

Borg McEnroe de Janus Metz Pedersen. Trailer. (Una lucha encarnizada entre dos grandes tenistas que se toman la vida de forma diferente.)

 

Este es el segundo Principio del Wing Chun.

Cuando las personas de tu entorno, en su desequilibrio, están polarizadas en un extremo y esa polarización influye directamente sobre ti, obligándote a desequilibrarte y a repolarizarte en el otro extremo, debes aprender a liberarte de su fuerza o quedarás atrapado en su desequilibrio.

Si tu pareja es una persona demandante, debido a sus inseguridades, y te obliga a satisfacer sus demandas para estar bien, generará una resistencia en ti que te polarizará a alejarte y dejar sus demandas descubiertas. Su conducta está condicionada por su inseguridad y tu conducta está condicionada por su conducta, sólo cuando salgas de esa relación serás libre y recuperarás la armonía en tu vida.

Lo mismo sucede con el trabajo. Si las condiciones de tu trabajo te exigen demasiado, se te obligará a polarizarte en el extremo de sacrificar tu vida por cubrir esas necesidades y ese sacrificio te llevará a desequilibrarte, hasta el punto en que no podrás atender las necesidades de tu trabajo y terminarás por dejarlas descubiertas. Sólo cuando salgas de ese medio tóxico, tu cuerpo y tu vida recuperarán la armonía.

En muchos aspectos de nuestra vida somos agredidos por los desequilibrios de los demás. Su agresión, es la señal que nos muestra el camino. Pero si la vivimos desde el sufrimiento, nos ponemos rígidos e intentamos protegernos, derivará en nuestra polarización extrema y quedaremos atrapados en el juego tóxico del otro y así en el bucle de la desarmonía.

El camino a seguir es aquel que nos libera de ese desequilibrio asumiendo la decisión que no nos estamos permitiendo tomar.

Esa prueba que se te está poniendo, forma parte del proceso que debes vivir para superarte y convertirte en quien debes ser. Si una persona desequilibrada te atrapa en su desequilibrio, eso te dice que tu forma de vivir y las decisiones que has tomado hasta ahora no estaban alineadas. Ese es tu lugar ahora y para que deje de serlo debes aceptarlo y tomar la difícil decisión que te liberará de esa situación.

 

Los últimos 2 principios del Wing Chun, dicen:

  • Usa la fuerza del atacante en su contra: Cualquier persona que en su desequilibrio pretende desequilibrarte, está atacando tu orden. Si luchas en contra, estás aplicando fuerza. Si te proteges, estás luchando en su contra y estarás aplicando fuerza igual. Esa persona está aplicando fuerza y debes aprovechar ese desequilibrio a tu favor. Su necesidad es tu ventaja. En el momento en el que intenta quitarte tu libertad, en ese momento está sacrificando la suya y es justo entonces cuando queda vulnerable y a tu merced.
  • Añade tu fuerza a la fuerza del atacante: Lo único que debes hacer es aceptar esa situación y adquirir la sabiduría necesaria para trascenderla, manteniéndote en tu centro. Si prestas atención, descubrirás la acción correcta que debes realizar y esa persona se repolarizará del «todo» a la «nada», y quedarás libre para seguir avanzando en tu camino.

Ejemplos:

Unos padres usan el chantaje emocional para controlar a sus hijos ya mayores, el miedo de los hijos facilita una permisibilidad en el desequilibrio de los padres. Para liberarse, deberán superar su propio miedo y usar el desequilibrio de los padres en su contra. Hasta ahora les han dado el todo por miedo a la nada. Una vez que superen el miedo a la nada, podrán quitarles el todo y enfrentarles a la nada para corregir su relación mediante una negociación.

Una relación de pareja en la que se perdona la infidelidad reiteradamente, es una relación en la que uno obtiene el todo y el otro la nada. La persona que permite la infidelidad no se está permitiendo la nada (la no relación) y en consecuencia permite el todo de la otra persona. Entonces, deberá aceptar perderle, solo cuando lo permita será capaz de usar los errores del otro para justificar dejarle en la nada.

Cuando un compañero de trabajo intenta quitarle el puesto a otro aún a costa de dejarle sin trabajo, está en el todo y no tiene ningún problema en dejar al otro en la nada. Solo cuando la víctima acepte el juego al que se está jugando, asumirá que debe aprovechar la avaricia del otro y presentarla como una serie de errores para que le echen del trabajo o por lo menos para quitarle su posición de poder. Él nunca ha querido el todo, pero al ser atacado no le queda más remedio que repolarizar al otro y dejarle en la nada.

Hemos de ser conscientes de que el sufrimiento ajeno no solo debe ser permitido cuando sea correcto, además es necesario para que tomen conciencia de sus errores y así aprendan a equilibrarse en una posición central.

El problema por el que la mayoría de personas queda atrapada en el bucle de la desarmonía es porque son débiles. No se ocupan, no se preparan, no contemplan la situación desde las perspectivas suficientes, no tienen disciplina, constancia ni determinación… Y todo ello les lleva a una vida de permisibilidad en la que al final se encuentran en una nada inmensa que les asfixia. El todo es absurdo e innecesario, lo que hay que aspirar es al camino del medio, al paso correcto.

«Antaño, los hábiles se hacían en primer lugar invencibles y luego aguardaban la fragilidad del enemigo. La invencibilidad radica en uno mismo, la fragilidad radica en el enemigo.»

Sun Tzu

En mi experiencia personal descubrí que mi debilidad es la fortaleza del otro. Sólo cuando afronto las decisiones difíciles y miro a los ojos a aquello que temo, es cuando lo comprendo. Es ahí donde encuentro el momento correcto y la acción adecuada para poner orden al desequilibrio que me rodea y que me impide avanzar por mi camino.

 

Película recomendada:

La jugada maestra de Edward Zwick. Trailer. Una película increíble y verídica sobre dos maestros de ajedrez.

Libro recomendado:

El arte de la guerra de Sun Tzu.

4. Las heridas de tu corazón.

El Yin y el Yang son dos conceptos del taoísmo que representan la dualidad de los opuestos. Yin, tradicionalmente en la antigua china se entendía como la oscuridad y Yang, como la luz. Como bien sabemos no puede haber luz sin oscuridad, y para entender la oscuridad hace falta la luz.

Cuando observamos el símbolo del Yin y el Yang, descubrimos que en la luz hay un punto de oscuridad y en la oscuridad un punto de luz. Esto refleja la complementariedad de los opuestos, pero para comprenderlo realmente necesitamos contextualizarlo desde la perspectiva en la que lo hicieron los antiguos chinos en las escrituras.

El Yin refleja el mundo interno de cada persona. El cual, es oscuro debido a que si cerramos los ojos lo primero que vemos es oscuridad. Pero hay una forma de luz interna que es la luz de la mente, la cual proyecta en esa oscuridad imágenes que nos permiten pensar, imaginar, soñar… Así descubrimos la luz en la oscuridad. El Yang refleja el mundo externo. En el cual, hay luz y podemos ver las cosas que nos rodean. Pero en este mundo que nos rodea hay una forma de oscuridad, un punto ciego, que es ese trasfondo que influye en que las cosas pasen de un modo concreto y determinado, ese dios, ese destino, ese karma, ese Tao… Que no podemos ver aunque miremos con toda la luz del mundo.

El Yin y el Yang, según se usó en el I-Ching, el libro de las mutaciones, es un proceso interactivo de transformación.

El Yin influye al Yang.

El Yang influye al Yin.

El mundo interno interviene con nuestros pensamientos, acciones y decisiones sobre el mundo externo y lo transforma. A su vez, el mundo externo crea situaciones que influyen sobre nuestro mundo interno y lo transforman. Así ambos interactúan transformándose mutuamente.

El I-Ching contempla el Yin y el Yang como dos energías, cada una con sus respectivas fases de crecimiento y decrecimiento, lo que les permite fluctuar de una a otra. El Yin Nuevo empieza fuerte y poco a poco va perdiendo fuerza hasta convertirse en Yin Viejo y éste, al debilitarse cada vez más, deja paso al Yang Nuevo que arranca con toda la fuerza y poco a poco la va perdiendo derivando en el Yang Viejo, el cual terminará por desaparecer y así dejará paso a un nuevo Yin Nuevo.

Por ejemplo, una relación de pareja podría seguir los siguientes pasos:

Yin Nuevo: La persona se plantea tener pareja y empieza a imaginarse teniendo una relación. Puede visualizarse y soñar con ello.

Yin Viejo: Empieza a pensar en acciones que podría hacer para conocer a gente, empezando así a pasar del mundo mental al mundo real.

Yang Nuevo: Conoce a alguien y vive la experiencia de tener una relación, esa experiencia física alimenta su mundo interno.

Yang Viejo: La relación le permite experimentar en ese ámbito nutriendo su mundo interno hasta que la experiencia ya no puede nutrirle más ni proponerle más desafíos y así es cómo la relación llega a su final.

El proceso interno dirige la experiencia externa y la experiencia externa dirige al mundo interno, desarrollando un nuevo Yin Nuevo que le dirigirá a una nueva experiencia transformadora.

 

Desde hace años sigo una metodología para gestionar mis pensamientos nuevos, te la cuento:

  1. Observar las ideas nuevas que mi mente crea. Por ejemplo, un proyecto nuevo, un nuevo servicio, un cambio en las formaciones que imparto, un viaje, una inversión, la compra de algo que me hace ilusión… Lo observo y dejo que mi cuerpo se ilusione y se divierta con esa idea, entonces simplemente la suelto y se la entrego al universo para que haga con ella lo que más convenga.
  2. Entonces vuelvo a mi estado y me concentro en mi vida. Porque cuando nos ilusionamos por algo, dejamos de lado nuestra vida y nos concentramos sólo en aquello que queremos porque esa emoción altera nuestro estado. Nos ilusionamos para obtener, mediante las hormonas de la felicidad, la satisfacción que nuestra vida no nos brinda. Así, terminamos siendo adictos de nuestros sueños, unos sueños que nunca se cumplen. Por ello, yo suelto mi ilusión y vuelvo a mi vida, a ocuparme de aquello que debo hacer, entregando al orden toda mi disponibilidad para aquello que quiera de mí, sin interferir con mi fuerza ni generar ningún tipo de fricción con la realidad que se construye.
  3. Observo en mi entorno las opciones que aparecen, las señales que me guían, las cosas que la gente de mi entorno me pide, y estoy atento por si alguna de ellas me indica que debo avanzar en la dirección de la idea nueva. En caso de que sea así, lo sabré y se mostrará el camino que me permitirá avanzar en esa dirección.

De este modo, soy co-creador de la realidad y además mantengo la armonía con mi entorno. No es fácil esta metodología, hay que comprenderla e interiorizarla para hacerla automáticamente cuando sea necesario. El otro beneficio que me aporta es que no me aferro a mis expectativas, puedo soñar, pero lo hago de un modo que no es tóxico para mí.

Una frase de los antiguos escritos chino taoístas que se repite constantemente y que a mí me aportó muchísima claridad y calma es:

Lo que es, es. Lo que no es, no es.

Al leerla entendí que por mucha fuerza que haga para que suceda lo que yo quiero, solo sucederá si debe suceder. Por el contrario, por mucho que intente evitar que suceda lo que no quiero, si debe suceder, lo hará. Lo he visto cientos de veces tanto en mi vida, como la de mis clientes.

Así que quitemos importancia al futuro, lo importante es el modo en el que gestionamos nuestro presente.

 

Película recomendada:

El caso Slevin, de Paul McGuigan. Trailer. (Una película curiosa, divertida y con un final con el que entenderás porque la recomiendo en este punto.)

A medida que las señales te van guiando y esa propuesta que lanzaste se empieza a materializar, aquello que era solamente mental deja de serlo y el mundo empieza a aceptarlo dentro de sus infinitas posibilidades.

Igual de importante es:

  1. Ser capaz de ver las señales y seguir el camino que se dibuja, para que ese potencial se llegue a construir.
  2. Como aceptar, cuando las señales lo indican, que aquello que queríamos no tiene cabida en el mundo que nos rodea.

Cuando eres capaz de soltar, es cuando aprendes a agarrar de verdad. Con fuerza, pero sin miedo a perderlo. En ese momento te estás relacionando desde la armonía y la conciencia con el mundo que te rodea.

Una imagen que a mí me sirve para comprender esta relación de encuentro con la realidad es un abrazo:

Me gusta imaginar que abrazo cada nueva experiencia, con fuerza y confianza, pero sin dependencia ni necesidad. Agradeciendo ese momento y aceptando que dure lo que tenga que durar.

(*Disculpad, en el minuto 1.23, digo Yin nuevo cuando debería decir Yang nuevo 🙏🏻.)

Una vez que algo empieza, ya sea una relación, una empresa, una iniciativa, una etapa nueva… Tenemos la tendencia a pensar que será para siempre.

Pero la realidad es que ese Yang es nuevo, es joven, es viváz pero frágil y hay que cuidarlo para que poco a poco se vaya fortaleciendo.

La confianza de algunas personas al crear sus expectativas de que eso durará para siempre, hace que dejen de cuidarlo y de fortalecerlo, y lo único que consiguen con eso son unos cimientos débiles que no harán otra cosa que acelerar la caída.

Cuando algo empiece, no importa si es una relación o una empresa, parte siempre de que eso puede terminar en cualquier momento.

Agradece y cuídalo, disfrútalo pero sin asfixiarlo.

Respeta sus tiempos para crecer y se mantendrá joven y fuerte por mucho tiempo.

En mi experiencia personal fue crucial estudiar el fenómeno de la creación, descubrir a través de la física y de la física cuántica el modo en el que la realidad que nos rodea se construye. Para ello el mejor ejemplo es el experimento de la doble rendija de la física cuántica, te dejo un vídeo:

Comprender que la realidad que nos rodea no es «sólida» y que mientras no la miramos (medimos) se encuentra en forma potencial (onda), me ayudó a relacionarme con el mundo de un modo muy distinto.

Un ejercicio que hago es:

Cuando un pensamiento sobre algo que puede suceder en un futuro próximo o lejano, por ejemplo ganar la lotería o que me atropelle un coche mientras cruzo la calle, pasan por mi cabeza. Siempre añado una etiqueta a esa información para que mi mente y el orden que me rodea, sepan cuál es la evaluación que hago de ello. Lo que hago es decir mentalmente «aceptar» o «descartar».

Es decir, viene un pensamiento por ejemplo negativo, lo observo, respiro, relajo mi cuerpo, lo acepto como posibilidad potencial y después mentalmente digo: descartar. Automáticamente sigo con mi vida y me olvido de ello.

Esta es una forma de participar activamente en la construcción de la realidad. Con esto solo quiero dar mi opinión sobre si quiero o no participar en un evento potencial en un futuro, por ello doy la información y luego confío en que lo que suceda será correcto.

Otra cosa que hago, sobretodo cuando estoy en una encrucijada y tengo que tomar decisiones importantes en poco tiempo, es perder el tiempo.

Cuando hay que tomar decisiones nuestra mente internamente está generando miles de opciones y contemplando miles de variables, y toda esa información está interconectada con el mundo que nos rodea. Así que, lo que hago es dar más tiempo para que todo ese macro engranaje procese tanta información como pueda.

Mientras tanto, voy observando mis pensamientos sin hacer nada y veo que cada vez que los reviso se han ido acotando opciones y quizás han ido apareciendo algunas de nuevas. Al final, en el momento límite para tomar una decisión, sé perfectamente que decisión tomar.

La física cuántica me cambió la vida, empecé con El Campo y algunos libros del Dr Quantum (Dr. Fred Alan Wolf) en especial, La mente en la materia. Después descubrí lo que va más allá de la física cuántica, ahí me llevo David Bohm con su libro, La totalidad y el orden implicado. Este libro puede resultar excesivamente complicado y pesado, tardé un año en leerlo y 3 meses en releerlo de nuevo, pero es una auténtica joya. Einstein dijo que si alguien podía ir más allá de la física cuántica ese era su compañero de universidad, David Bohm. A continuación, descubrí a Ervin Lazslo, este lo cambió todo. Bohm me había dado la base de la realidad, Lazslo le hizo cobrar sentido y la extrapoló a cosas reales que podía entender en el día a día. Mi libro favorito de Lazslo es El Paradigma Akáshico. Si te gusta y te atreves con este mundo, vivirás y descubrirás cosas apasionantes.

Comprendiendo la realidad, entiendes la creación y es ahí cuando puedes relacionarte con la construcción de mundos de un modo que jamás habrías imaginado. Permite que el Yang emerja, sin prisa, sin presión, confiando, afianzando, respetando los procesos, creando una buena base… Y disfrutarás de la materia de un modo inimaginable.

 

Hay una Ley, yo la sigo desde hace más de una década y es:

«Siempre vamos hacia aquello de lo que huimos.»

Cuanto más miedo tienes a que pase algo, más inducirás con tus acciones a que eso pase. Y aún sabiendo la ley no puedes huir de eso (te lo digo por experiencia). La única posibilidad es aceptar lo que dice uno de los principios espirituales de la India:

«Cuando algo termina, termina.»

Si intentas que algo no termine por inseguridad o necesidad, pero su tiempo ya ha llegado… Aplicarás muchísima fuerza para mantenerlo, te desalinearás cada vez más y terminarás por perderlo igualmente.

Permítete soltar eso que ya acabó y ábrete al mundo de posibilidades que el nuevo Yin tiene preparadas para ti.

Películas recomendadas:

La fuente de la vida, de Darren Aronofsky . Trailer. (Una película alucinante.)

Más allá del tiempo, Robert Schwentke  Trailer. (Si no la has visto te encantará.)

Si te ha gustado «Más allá del tiempo», la misma actriz hace otra película de viajes en el tiempo que es súper bonita:

Cuestión de tiempo de Richard Curtis.  Trailer.

 

Hay una Ley, yo la sigo desde hace más de una década y es:

«Siempre vamos hacia aquello de lo que huimos.»

Cuanto más miedo tienes a que pase algo, más inducirás con tus acciones a que eso pase. Y aún sabiendo la ley no puedes huir de eso (te lo digo por experiencia). La única posibilidad es aceptar lo que dice uno de los principios espirituales de la India:

«Cuando algo termina, termina.»

Si intentas que algo no termine por inseguridad o necesidad, pero su tiempo ya ha llegado… Aplicarás muchísima fuerza para mantenerlo, te desalinearás cada vez más y terminarás por perderlo igualmente.

Permítete soltar eso que ya acabó y ábrete al mundo de posibilidades que el nuevo Yin tiene preparadas para ti.

Películas recomendadas:

La fuente de la vida, de Darren Aronofsky . Trailer. (Una película alucinante.)

Más allá del tiempo, Robert Schwentke  Trailer. (Si no la has visto te encantará.)

Si te ha gustado «Más allá del tiempo», la misma actriz hace otra película de viajes en el tiempo que es súper bonita:

Cuestión de tiempo de Richard Curtis.  Trailer.

 

5. Del concepto "amor", al verbo "amar".

La mayoría de personas que pasan por mi consulta no están «mal» pero no se sienten lo suficientemente «bien». Tienen un malestar «general» que les acompaña pero no llegan a ser plenamente conscientes de las cosas concretas que les producen malestar.

Yo soy muy consciente de las cosas que me hacen infeliz y muchas veces no las puedo evitar y tengo que pasar por ellas como parte de los procesos de la vida, pero lo hago sabiendo el modo en el que esas cosas me hacen sentir. En consecuencia, me lo tomo con calma, pongo conciencia para no proyectar mi malestar sobre los demás, intento compensar con momentos de relajación y bienestar, me permito un poco más de hedonismo y me cuido más, me compro algo que me haga ilusión, soy más permisivo con la alimentación dándome algún capricho y sobretodo me esfuerzo por encontrar el modo de solucionar esa situación que me genera malestar.

Normalmente son situaciones anómalas, procesos administrativos, momentos de enfermedad de seres queridos, trabajos académicos, fases de investigaciones que se hacen muy pesadas… Pero en otros momentos de mi vida, cosas tan importantes como mi propio trabajo o mi pareja eran uno de mis focos de malestar. Y sé, por experiencia, que la tendencia siempre es mirar para otro lado.

Cuando hay un problema hay que resolverlo. Si no lograste el trabajo que querías y necesitas dinero, confórmate con un trabajo que no te haga feliz, pero hazlo TEMPORALMENTE! No te enquistes en esa situación eternamente.

Si tuviste un amor no correspondido o tu pareja te dejó rompiéndote el corazón, y al poco tiempo empezaste una relación con una persona a la que no amabas, está bien. No te culpes, sufrías, tenías miedo de que te volvieran a hacer daño y necesitabas amor. Caíste ahí y no eres feliz, no pasa nada. Pero por favor, no tengas hijos con esa persona ni alargues esa relación más de la cuenta, porque a esa persona le estás haciendo infeliz.

Fuiste demasiado optimista, confiaste demasiado en ti y perdiste. Luego, fue aumentando tu permisibilidad hasta el punto de haber creado una vida que no te hace feliz. Esta no es tu vida, la persona en la que te has convertido no eres TÚ! Ahora ya no puedes elegir porque eres consciente de ello, sólo puedes encontrar el modo de poner orden en tu vida del mejor modo posible.

Pero para hacerlo debes levantarte, debes asumir la responsabilidad, tomar el control y dar pasos que da mucho miedo dar.

Hay un fragmento de un discurso de Theodore Roosevelt que me cambió la vida cuando lo leí, dice lo siguiente:

No es el crítico quien cuenta,
ni el que señala con el dedo
al hombre fuerte cuando tropieza
o el que indica en qué cuestiones
quien hace las cosas podría haberlas hecho mejor.

El mérito recae exclusivamente
en el hombre que se halla en la arena,
aquel cuyo rostro está manchado
de polvo, sudor y sangre,
el que lucha con valentía,
el que se equivoca
 y falla el golpe una y otra vez,
porque no hay esfuerzo
 sin error y sin limitaciones.

El que cuenta es el que de hecho lucha
por llevar a cabo las acciones,
el que conoce los grandes entusiasmos,
las grandes devociones,
el que agota sus fuerzas 
en defensa de una causa noble,
el que, si tiene suerte,
saborea el triunfo de los grandes logros
y si no la tiene y falla,
fracasa al menos atreviéndose al mayor riesgo,
de modo que nunca ocupará el lugar reservado
 a esas almas frías y tímidas
que ignoran tanto la victoria como la derrota.

El Hombre en la Arena es el fragmento más conocido del discurso La Ciudadanía en una República que Teddy Roosevelt pronunció en La Sorbona (Universidad de París, Francia) en 1910. 

Cuando lo leí, me di cuenta de que no estaba en la arena, estaba en las gradas. Observando cómo los demás se jugaban la vida, como los demás hacían grandes cosas, cómo los demás vivían la vida que debería estar viviendo yo. Pero refugiado en las gradas, absorto en la seguridad de la sombra, había dejado pasar todas las oportunidades de vivir una vida digna.

Una vez lo reconocí, me levanté y bajé a la arena. Temblando de miedo, pero lleno de adrenalina y dispuesto a morir si hacía falta.

Descubrí que no estaba en el lugar correcto, que no hacía lo que debía hacer, que no estaba asumiendo mi responsabilidad, que no estaba afrontando ni enfrentándome a aquello que era importante de verdad. Me quité el disfraz y me entregué a quién verdaderamente Soy.

Desde entonces mi pecho late y por mis venas circula pura vida ❤

Lo primero que vamos a hacer, es quitarte tu disfraz.

 

Algunas personas saben que hace 14 años, me adentré en profundidad dentro del mundo de los sueños lúcidos durante más de medio año. Los resultados que conseguí fueron increíbles, tanto para comprender la realidad en la que vivimos como para adquirir capacidades y aprendizajes que me acompañarán toda la vida. No entraré en detalles de todo ese proceso, pero sí que quiero compartir contigo una experiencia que viví.

En la práctica del sueño lúcido, hay que hacer unos rituales y un proceso de capacitación para aprender a mantener la conciencia dentro del sueño. Primero entras solo unos segundos conscientemente y luego pierdes la conciencia, volviéndote a dormir. Poco a poco, esos segundos se convierten en minutos y finalmente adquieres la habilidad de controlar tu estado de conciencia dentro del sueño. Así te puedes mover, pasear, cambiar de paisaje, volar y vivir miles de experiencias maravillosas. Después de un rato, sueltas la conciencia y te quedas sumido en un plácido sueño en el que eres solamente espectador y no participas activamente.

Un día cualquiera, estaba durmiendo (sólo dormir sin sueño lúcido) y tuve una pesadilla. Alguien me quería hacer daño, me perseguía y yo huía desesperadamente para salvar mi vida. Pero en ese momento adquirí lucidez, me di cuenta de que estaba soñando y tomé el control de mi cuerpo en el sueño, como tantas otras veces había hecho. En ese momento, dejé de correr, me di la vuelta y miré a esa persona que me perseguía. También dejó de correr y se quedó quieta frente a mí. Representaba a una especie de asesino que me quería matar (En los sueños, simbólicamente cuando alguien te quiere matar significa que te quiere cambiar. Estos arquetipos reflejan a personas o situaciones que ejercen una influencia transformadora sobre ti y de la cual huimos para mantenernos en nuestra zona de seguridad.), su aspecto era sombrío, sus pequeños ojos reflejaban maldad… Entonces me acerqué a él, me entregué para que me hiciese lo que quisiera y su maldad desapareció. No me hizo nada, se quedó quieto. Una parte de mí sabía que eso era solo un disfraz, le quité la cara como si fuese una careta y ahí apareció un familiar, le volví a quitar la careta y apareció una persona con la que había tenido problemas, seguí haciéndolo y aparecieron amigos, finalmente le quité la última careta y aparecí yo de pequeño. En ese momento entendí.

Todas las personas que se escondían bajo la representación arquetípica del asesino, eran personas que de algún modo habían querido, transformarme. Personas de las cuales yo huía. Todas ellas me habían enfrentado a situaciones que me cambiarían para siempre, pero yo me resistía a aceptarlas y huía de ellas, alejándome del cambio. Ese conflicto proyectado a partir de todas esas personas de mi vida y reflejado simbólicamente por el asesino del que huía, reflejaba una ruptura que ya había sucedido. La transformación ya había pasado y yo huyendo me negaba a aceptarlo, el motivo era que no quería perder al niño. No quería dejar de ser y de sentir como siempre había sentido. No quería perderle y por eso no aceptaba mi transformación hacia el adulto. Pero huyendo del cambio no me acercaba más al niño, por el contrario cada vez me alejaba más de él.

En ese momento dentro del sueño, miré al niño enfrente de mí y le abracé con todo mi amor. Él me abrazó, sonrió y empezó a integrarse dentro de mi cuerpo, uniéndose conmigo. Cuando se había integrado por completo, descubrí que no importa avanzar, no importa cambiar ni transformarme, porque lo que yo soy, el que he sido y el que seré, serán siempre UNO.

A partir de ese momento, mi relación conmigo cambió. Me permití convertirme en quién debía ser y dar los pasos que debía dar. Mis relaciones con esas personas, que eran reflejo del asesino, mejoró hasta el punto de considerarles aliados. Y por último, descubrí que todos los personajes de los sueños son partes de mí que se han roto y que deben recomponerse.

Ahora es el momento de quitarte los disfraces, ha llegado la hora de reencontrarte con quien Eres de verdad y de aceptar todas esas cosas de tu vida que deben cambiar para darle a ese niño o niña la oportunidad de tener una vida plena y muy feliz.

 

Los disfraces que llevas en tu vida te los pusiste para tapar tus inseguridades, para que la gente no viese tus heridas, para fingir que eres mejor de lo que eres. Solamente son parches que te anclan al sufrimiento que has pasado.

El ejercicio anterior te ha ayudado a conectar contigo, a quitarte toda esa masa de disfraces para reencontrarte. Ahora aférrate a tu esencia y empieza a construir una vida nueva a partir de quien eres.

No hay nada de malo en usar disfraces, en jugar con identidades, siempre y cuando sepas quien eres y no te identifiques con aquello que estás representando. Haz lo que quieras, disfrázate de lo que quieras, pero siempre mantente conectado a ti.

 

Película recomendada:

Atrápame si puedes, de Steven Spielberg. No he encontrado trailer en buena calidad, pero seguro que conoces esta película y el caos que genera en Leonardo DiCaprio la perdida de control de sus identidades.

Quien eres de verdad no tiene nada que ver con el personaje que mostrabas en tus disfraces.

Ahora tienes que desnudarte, quitarte todas las excusas y creencias limitantes que se sostenían sobre tus miedos y asumir la responsabilidad de ser quien Eres.

Sabes que tienes un corazón mucho más grande de lo que muestras. Un corazón que late fuerte cuando ve algo que no está bien y nadie hace nada para cambiarlo. Un corazón que sabe que es lo que debes hacer para contribuir a que este mundo sea un lugar mejor.

El momento es ahora y la persona eres TÚ.

Quien eres de verdad no tiene nada que ver con el personaje que mostrabas en tus disfraces.

Ahora tienes que desnudarte, quitarte todas las excusas y creencias limitantes que se sostenían sobre tus miedos y asumir la responsabilidad de ser quien Eres.

Sabes que tienes un corazón mucho más grande de lo que muestras. Un corazón que late fuerte cuando ve algo que no está bien y nadie hace nada para cambiarlo. Un corazón que sabe que es lo que debes hacer para contribuir a que este mundo sea un lugar mejor.

El momento es ahora y la persona eres TÚ.

6. Encontrando a tu amor de esta vida.

Cuando reconectas contigo y te dispones a empezar a hacer las cosas que de verdad debes hacer, en ese momento aparece un enemigo que no tenías en cuenta. Tu cuerpo.

El cuerpo es el animal y la conciencia o alma, es el jinete que debe pilotarlo. El animal quiere dormir, comer, satisfacerse, ser libre… El alma debe tener la voluntad y la determinación suficiente para domar al animal hasta el punto de poder controlar sus instintos. Sólo cuando el alma es la que dirige, podrá llevar al cuerpo a realizar aquellas cosas que le suponen un esfuerzo y no le aportan una satisfacción inmediata.

Pitágoras dijo:

«No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.»

Hasta ahora, las heridas de tu alma la debilitaban y ésta no podía controlar al cuerpo. Por ello, tu voluntad era débil y cedías una y otra vez a tus instintos consintiéndote hasta el punto de intoxicar e inflamar tu cuerpo hasta la enfermedad. Ahora que has curado tus heridas, debes recuperar el control sobre el animal y sólo entonces accederás al propósito de tu vida.

Yo medito cada día un mínimo de 10 minutos. Se puede meditar más tiempo, pero he descubierto que con tan sólo 10 minutos diarios ya se obtienen los múltiples beneficios de la meditación y éstos perduran a lo largo del día. Así que no tienes excusa para no empezar a meditar diciendo que no tienes tiempo, 10 minutos los tiene todo el mundo.

Ritual matutino:

Mi ritual matutino se basa en levantarme, beber un vaso de agua tibia con limón y algún extracto de plantas. A continuación,  salgo a la terraza, extiendo mi esterilla de yoga y sobre un bloque de corcho me siento a meditar durante 10 minutos. Después hago unos estiramientos, ayudándome de una correa de yoga durante 20 minutos más. Para terminar, hago 20 minutos más de ejercicios de fuerza para activar el cuerpo. Por último, me voy a la ducha (siempre termino con 30 segundos de agua fría) y me pongo en marcha en mi día con toda la carga de hormonas positivas corriendo por mi sangre.

¿Cómo hago la meditación?

La hago sentado, en la posición de loto:

Suelo usar dos  Apps para meditar:

  • Spotify: En ella tengo una lista de música que son sonidos de la montaña, la lluvia, el mar… Puedes acceder a ella buscándome como usuario en Spotify. Esta lista siempre la tengo como pública y la voy actualizando.
  • Insight Timer: Esta app de meditación es genial. Suelo poner el Timer en 10 minutos y configurar el sonido ambiental Moonlight (es como una ancla que me relaja nada más empezar a escucharlo. Búscame como usuario en esta app, mi perfil es público y podrás ver mis meditaciones favoritas. Cabe destacar que las meditaciones de ondas Theta son espectaculares para dormir, los problemas de sueño de muchos de mis clientes se han resuelto con ellas.

En la práctica, lo que yo hago en la meditación es mantener mi posición y respirar, solamente eso, respirar. El aire debe entrar y salir por la nariz. ¿Parece fácil a que si? Pues no lo és. El motivo es que tu cabeza no está acostumbrada a no pensar en nada y tampoco está acostumbrada a focalizarse en una sola cosa. Por ello verás que durante la meditación tu cabeza se irá del ejercicio y te descubrirás pensando en otras cosas. En el próximo punto de este seminario te contaré que hacer con estas cosas que distraen tu atención. Lo más importante ahora es que, cuando algo te distraiga, lo observes y manteniendo tu respiración lo dejes marchar. Sin empujarlo, sin echarlo. Solamente obsérvalo y déjalo ir. Entonces vuelve a tu respiración y sigue con el ejercicio hasta que termine el tiempo.

Ya no tienes excusa para empezar tu práctica! Es momento de afinar tu mente para tener mucha más lucidez y control sobre el animal.

Si has leído La Divina Comedia de Dante Alighieri, sabrás que el recorrido que realiza Dante acompañado de Virgilio en busca de su amada Beatriz, empieza por el «infierno». El cual representa la caída en la tentación del pecado. Solo cuando Dante es capaz de avanzar en el infierno hasta encontrar al mismísimo Lucifer, puede trascender a él y llegar así al «purgatorio». Para acceder al purgatorio es necesario reconocerse como pecador y uno a uno ir trascendiendo los pecados hasta quedar libre de ellos y poder llegar al fin al «paraíso» dónde sucederá el reencuentro con su amada.

Dante es una representación de todos los seres humanos. Todos nos encontramos en el infierno, atrapados por nuestros pecados.

Como digo en el vídeo, todos tenemos un diálogo interno, el «di hablo» o la «doble habla». Ese diablo es la respuesta del animal en su negociación eterna con el alma/conciencia. El objetivo del alma es vivir, experimentar, amar, emprender, viajar, ser libre… En cambio, el objetivo del animal es satisfacer sus necesidades inmediatas. El alma no podrá vivir su existencia plenamente mientras se encuentre encerrada dentro de los límites del animal.

Estos límites se reflejan en un diálogo interno/diablo que intenta engañarte para que caigas en las tentaciones y así no avances hacia aquello que realmente quieres. Tu debilidad es la que cederá ante lo que se han llamado los 7 pecados capitales (los cuales no son otra cosa que los grandes vicios humanos).

Éstos son:

  1. Pereza.
  2. Ira.
  3. Lujuria.
  4. Avaricia.
  5. Envidia.
  6. Soberbia.
  7. Gula.

Ceder ante ellos es dependencia, necesidad, debilidad… Y el alma no podrá emprender su camino hasta que sea consciente de que se encuentra en el Infierno y avance hasta el Purgatorio. Todas las iniciaciones místicas del mundo y desde la antigüedad parten siempre de la purga, ésta es la eliminación de los hábitos que nos contaminan y la depuración del cuerpo. Como dijo William Blake:

«Si las puertas de la percepción se depurasen, todo aparecería al hombre como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna.»

Todos los grupos ocultistas desde la antigüedad y cualquier proceso de desarrollo de la conciencia mediante experiencia místicas, siempre requiere empezar por una purga del cuerpo. Incluso la vía mística del Cristianismo, que es la alternativa al camino espiritual presentado formalmente y el verdadero proceso de conexión espiritual con Dios, inicia con una purga. Las 3 fases de la vía mística del Cristianismo son:

  1. Purga: Ayunos, alimentación limpia y depuración del cuerpo para poder recuperar la Luz (lucidez) del alma.
  2. Iluminación de las sombras: Focalizar la Luz sobre las sombras de nuestro pasado que nos hacen sufrir e impiden que sigamos el camino recto.
  3. Unión con Dios: Es la conexión que se establece con Dios (Maat, Tao, Karma, Naturaleza, Universo…), cuando nuestro cuerpo y nuestra alma se han limpiado.

Así descubrimos que el proceso siempre empieza en aceptar que nos encontramos en el infierno, que estamos heridos, somos débiles y estamos intoxicados por nuestros malos hábitos y sufrimiento. Una vez que empezamos a depurar el cuerpo, recuperamos la lucidez y es ahí cuando podemos hacer frente al dolor de nuestra alma. Debemos permitir que el dolor salga, llorar el llanto que tenemos dentro, sacar esa rabia que nos consume… Y sólo cuando todo ello haya salido, nuestro cuerpo y nuestra alma estarán preparados para comprender el mundo que les rodea con la sabiduría necesaria como para seguir el camino que el destino va dibujando para ellos.

El gran mensaje de La Divina Comedia, es dibujar el proceso a través del cual salimos del infierno, pasamos por el purgatorio para curarnos y al fin llegamos al Paraíso, que es la vida que cada uno de nosotros debe vivir.

(El enlace de La Divina Comedia, dirige a una versión del libro escrita en prosa que hace que su lectura sea mucho más asequible ya que la versión en poesía, por lo menos para mí, es mucho más difícil de comprender en una primera lectura.)

 

Los 4 consejos que doy a mis clientes para que aprendan a controlar su estado de presencia:

  • Alinea tu eje: Tu eje es tu columna, si tu posición es incorrecta, tu columna se desestabilizará y todo tu cuerpo se sentirá frágil. Así se reforzará en ti la duda y la inseguridad. Pon tu espalda recta y cuida tu posición.
  • Respira por la nariz y abdominalmente: Esta respiración te ayudará a que las ondas cerebrales se mantengan en estado de relajación y lucidez.
  • Mantén los ojos en movimiento: Observar atentamente aquello que nos rodea nos acerca a nuestro entorno y nos aleja de evadirnos.
  • Bloquea los tics: Morderte los labios, jugar con tus dedos, mover tu pie… Son tics que te distraen, que alejan tu atención y ahí tu diálogo interno te abordará libremente. Para ello bloquea conscientemente tus tics.

Una vez que logras estar presente observa la situación en la que te encuentras, mira dónde estás, quién hay en esa situación, y de entre todas las personas que haya verás que algunas de ellas llaman tu atención (yo digo que esas personas están en rojo). Las personas en rojo, de algún modo están intentando influir en ti para guiarte a gestionar esa situación del modo correcto y así guiarte por tu camino. Tenemos la tendencia a creer que el proceso de conectar con nuestro propósito es una gran cosa que debemos hacer, pero no es así.

Conectar con tu propósito significa ser siempre la persona que debes ser para hacer en cada momento lo que debes hacer.

Nunca sabes si una palabra, un gesto, una sonrisa, no cruzar un semáforo, pagar una cuenta, hacer una favor, cuidar de alguien… Será el desencadenante de algo mucho mayor, como propone la teoría del efecto mariposa.

El gran error de la gente que habla de la «presencia» y de «vivir el ahora», es que lo conciben como un fin, pero en realidad ese estado es solamente un medio para que puedas responder a los estímulos de la vida desde la sabiduría y la conciencia.

Ahora que hemos abordado el tema de reducir el ruido y recuperar el control sobre tu estado y así sobre tu vida vamos a ver el modo de

VIVIR!

Es importante entender que todas aquellas cosas que te distraen, no solo en la meditación, sino a lo largo de todo el día, son cosas que te preocupan y que te desgastan. Así que, toma nota y aprovecha todo el trabajo que has estado haciendo en ti mism@ a lo largo del seminario para tener el valor, la voluntad y la determinación de poner orden en tu vida.

Para vivir bien, hay que hacer las cosas bien. Llegados a este punto me viene a la cabeza el místico Gurdjieff, creador del cuarto camino, que dejó una carta con 82 consejos a su hija Reyna D´Assia:

1. Fija tu atención en ti mismo; sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.

6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir; agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes; si lo haces, te mientes y robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.

14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.

23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.

33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión, ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos; cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan, bueno o malo, de ti.
41.  Transforma tu orgullo en dignidad.
42.  Transforma tu cólera en creatividad.

43.  Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44.  Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45.  Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.

55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas; adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie; sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que  nada es tuyo.

68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo; mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en el que habites, consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.

Es posible que no conectes con todos los consejos, pero hay algunos que son absolutamente geniales. En cualquier caso, pocos padres hacen una labor como esta recopilación para ayudar a que sus hijos se desarrollen correctamente en el mundo. Deseo que estas frases te ayuden a poner orden en tu vida y a guiarte hacia el Paraíso.

 

7. El juego de la seducción.

La teoría de juegos es una área de la matemática aplicada que utiliza modelos para estudiar el modo en el que los individuos interactúan entre ellos a partir de incentivos (los llamados juegos) y el proceso que llevan a cabo para tomar decisiones. Las investigaciones de este campo estudian las estrategias óptimas así como el comportamiento previsto y observado de individuos en juegos.

Descubrí la teoría de juegos cuando vi la película «Una mente maravillosa» en la que Russell Crowe ganó el Oscar (Trailer), en la que él representa a John Nash, el ganador del premio Nobel de economía por su teoría del Equilibrio de Nash. Posiblemente la hayas visto:

El ejemplo más conocido de teoría de juegos suele ser el dilema del prisionero, más adelante hablaremos de ello.

Hace años, cuando descubrí la teoría de juegos, me di cuenta de que todo el mundo se mueve entre sus premios y sus castigos. Todos aspiramos a unos premios y si vemos que no los podemos alcanzar prescindimos de los premios y nos concentramos en, por lo menos, evitar ciertos castigos. Desde este punto de vista, la conducta humana es muy simple:

«Para conseguir algo, debes ayudar a que las demás personas consigan también aquello que quieren.

En caso de no poder conseguirlo, por lo menos ayúdales a evitar sus castigos.»

Cuando llegué a esta conclusión me di cuenta de que siempre me concentraba en intentar conseguir lo que yo quería y no me daba cuenta de que la gente no me ayudaba a conseguir lo que yo quería porque ellos estaban concentrados en conseguir lo que ellos querían. Fue un insight muy potente, porque estaba descubriendo que mi manera de vivir no estaba alineada con el mundo que me rodeaba. Mis intereses egoístas chocaban con los intereses egoístas de los demás. Así que o cambiaba mi manera de enfocar mis intereses o nunca conseguiría nada.

Entonces empecé a «jugar», observando a las personas e intentando descubrir cuales eran sus premios y cuales eran sus castigos en las diferentes áreas de su vida. A partir de ahí, me di cuenta de que si yo quería algo, necesitaba el punto de encuentro entre ese «algo» y el «algo» que quería la otra persona. Así es como empecé a crear lazos en los que todos avanzábamos en la dirección correcta.

Este reflexión me hizo descubrir que TODAS las personas juegan en mi equipo. 

Si hago bien la propuesta, todo el mundo es mi aliado y me ayudará en mis iniciativas.

Cuando te das cuenta de que tu atención siempre ha estado focalizada en tus propios intereses, descubres que no te has sometido a las reglas preestablecidas.

Las familias tienen unas reglas preestablecidas. Las relaciones de pareja tienen unas reglas preestablecidas. Los trabajos tienen unas reglas preestablecidas. Los grupos de amigos tienen una reglas preestablecidas. El dinero tiene unas reglas preestablecidas. Y si no las aceptas no podrás desarrollarte en esos modelos.

¿Quién impone esas reglas? Los códigos culturales.

Nuestros códigos culturales están interiorizados en nosotros hasta el punto de influir sobre nuestros genes a través de la epigenética.

No podemos escapar de los códigos y tampoco podemos escapar de las reglas. Sólo podemos hacer una cosa, aceptarlas.

Yo era muy rebelde, nunca aceptaba las reglas, me enfadaba e intentaba cambiar los sistemas. Solían pasar dos cosas: o no lo conseguía o si lo conseguía causaba daños en las personas del propio sistema. Para ello, hace años diseñé un plan de acción de 3 pasos para desarrollarme en los diferentes aspectos de mi vida de una forma más armónica:

  1. Descubre las reglas que rigen un sistema.
  2. Acéptalas y domina el juego.
  3. Transforma el juego y cambia las reglas.

De este modo, las personas que formaban parte del sistema, ya sea la familia, la pareja, mis amigos, el personal de la empresa, socios… Obtenían lo que querían y eso sucedía porque yo me adaptaba a los mecanismos preestablecidos y así empezaba a formar parte del sistema. El primer paso, era adaptarme a él. El segundo, aprender a jugar con sus reglas y solo entonces llegaba el paso tres, en el que empezaba a mejorar el sistema aportando desde mi experiencia y cambiando las reglas desde la sensatez y el equilibrio.

De entre todos mis clientes os puedo asegurar que los que más sufren son las personas rebeldes que no se someten a las reglas del mundo. Van de fracaso en fracaso, de frustración en frustración… Hasta que su cuerpo empieza a somatizar y no les queda más remedio que someterse a su mala salud.

Por ello, acepta las reglas y juega al gran juego de la vida. No intentes saltarte los pasos ni impongas tus reglas. Primero aprende a jugar y si lo mereces no solo ganarás el juego, también transformarás las reglas del mismo.

 

Libros recomendados:

Te recomiendo los libros de Clotaire Rapaille sobre códigos culturales:

«Move up ¿Por qué alguna culturas avanzan y otras no?«

CULTURE CODE (No se si está disponible en español)

El verbo de las culturas: Descubre cuál es tu verbo. 

 

El Dilema del Prisionero, es un problema de teoría de juegos en el que varios presos tienen que tomar decisiones eligiendo si se traicionan o colaboran entre ellos, pero sin saber qué es lo que harán los demás. Este problema es muy interesante y la explicación que doy en el vídeo la puedes encontrar en el libro Supercooperadores de Martin A. Nowak. (Creo que está agotado y lo venden a un precio mayor de segunda mano, igualmente si lo buscas por internet lo podrás encontrar).

Hemos de ser muy conscientes de que el objetivo es cooperar, pero no siempre podemos hacerlo. Aquí es donde volvemos a hablar del Equilibrio de Nash (Lo que hemos comentado de la película, Una mente maravillosa.). En teoría de juegos se entiende como el «equilibrio óptimo» y la cooperación solamente debe suceder cuando este equilibrio se consigue. Para ello, es necesario que:

  1. Cada jugador conoce y adopta su mejor estrategia.
  2. Todos conocen las estrategias y las opciones de los demás.

Es decir, para colaborar debes conocer a los otros jugadores del sistema, conocer sus premios, sus castigos, las reglas del juego y la estrategia que siguen. Una vez que tienes esta información puedes colaborar. Si no tienes esta información, la teoría de juegos te recomienda traicionar, eso quiere decir, no confiar en esa persona y competir con ella.

Muchas veces aspiramos a la cooperación porque necesitamos aliados, pero no porque esa sea la mejor opción. Cuando empiezas en una empresa, necesitas aliados, pero es muy posible que el personal de la empresa no tenga la necesidad de ser tu aliado, pero sí que tenga la necesidad de competir contigo porque puedes ser un obstáculo o un peligro para su estabilidad. Si ellos compiten contigo y tu aspiras a la colaboración, tienes los días contados en ese puesto.

Ahora, si tú entras en una empresa, adoptas una posición colaborativa pero en realidad lo que haces es identificar las reglas del juego dentro del sistema que representa la empresa, quien manda, cual es la posición de cada uno, cuales son los intereses de cada jugador y cuales son sus castigos… En ese momento podrás empezar a jugar, compitiendo y cuando tengas a todo el mundo contra las cuerdas, en ese momento es donde podrá surgir una cooperación.

Las grandes alianzas nunca parten de gente débil que necesita ayuda. Cuando no tienes nada que aportar de valor, la gente te ayudará una vez, quizás dos… Pero su buena voluntad no es infinita. Así que si quieres crecer espabila, despierta, descubre cuál es tu valor, que es lo que puedes aportar que ellos quieren y ofréceselo o dáselo, pero empieza a jugar hasta ocupar una posición que te permite negociar con ellos una alianza de valor.

 

Información complementaria:

El dilema del prisionero.

El equilibrio de Nash.

La familia en la que te has criado es un juego que te capacitará para que superes las pruebas que debes superar para así poder crear tu propia familia. Si no superas sus pruebas, la familia que crearás será carente y en ella proyectarás esos conflictos que no lograste superar.

Trabajar para una empresa es algo temporal, que te enseñará a jugar al juego de las empresas. Te presentará unas pruebas que deberás superar y si lo haces podrás montar tu propia empresa. Si no superas las pruebas quedarás atrapado trabajando para otro o peor aún, montarás una empresa que posiblemente no funcionará porque no tendrás los conocimientos ni las habilidades necesarias.

Usamos juegos preestablecidos para aprender a jugar y así poder crear nuestros propios juegos. Las 3 fases del hacker, las descubrí en el libro «Contra el rebaño digital», de Jaron Lanier. Uno de los grandes que ayudó a que la informática hoy sea lo que és y que actualmente trabaja en un departamento secreto de investigación de Microsoft. Te recuerdo las 3 fases del hacker:

  1. Aprende a usar el programa.
  2. Encuentra los límites del programa y crúzalos.
  3. Crea tu propio programa.

Por ello, si quieres desarrollarte en la vida, desde la armonía, la conciencia y la sabiduría, debes aceptar, aprender, desarrollarte y crear. Siempre siguiendo las señales, descubriendo tu camino y sin aplicar fuerza para alcanzar tus expectativas.

Hay un vídeo que me marcó profundamente y recurro a él cada vez que siento que he perdido la inspiración o que no estoy creando desde el lugar que debería estar haciéndolo. Es el siguiente:

Neil Gaiman está en la arena, si no lo crees entra en su página de wikipedia y mira su bibliografía.

Una vez aprendes a jugar, cruzas los límites del juego y finalmente te lanzas a crear tu sistema de vida con tus propios juegos, debes preguntarte:

¿Esto que hago es trascendente? ¿Es puro? ¿Sale de la parte más profunda de mí? ¿Merece la pena? ¿Tiene un sentido? ¿Aporta algo valioso?

¿Estoy haciendo arte?

¿Estoy haciendo buen arte?

Me encantó la reflexión de «solo cuando sientas que te estás mostrando más de lo que deberías estás empezando a compartir algo de verdad».

Si lo que haces no tiene magia, no tiene verdad, no hace sentir, no llega hasta donde tiene que llegar…

Debes romperlo y volver a empezar.

* Corrección de la frase que digo en el vídeo: Douglas Rushkoff, dice que debes «Programa o serás programado», lo cuál es el título de uno de sus libros. Aunque mi favorito de Douglas es «Renacimiento 2.0.» . Su frase se inspiró en William Blake y la dijo hace casi 300 años:

«Necesito crear mi propio sistema o seré esclavizado por el de otro hombre.»

 

La familia en la que te has criado es un juego que te capacitará para que superes las pruebas que debes superar para así poder crear tu propia familia. Si no superas sus pruebas, la familia que crearás será carente y en ella proyectarás esos conflictos que no lograste superar.

Trabajar para una empresa es algo temporal, que te enseñará a jugar al juego de las empresas. Te presentará unas pruebas que deberás superar y si lo haces podrás montar tu propia empresa. Si no superas las pruebas quedarás atrapado trabajando para otro o peor aún, montarás una empresa que posiblemente no funcionará porque no tendrás los conocimientos ni las habilidades necesarias.

Usamos juegos preestablecidos para aprender a jugar y así poder crear nuestros propios juegos. Las 3 fases del hacker, las descubrí en el libro «Contra el rebaño digital», de Jaron Lanier. Uno de los grandes que ayudó a que la informática hoy sea lo que és y que actualmente trabaja en un departamento secreto de investigación de Microsoft. Te recuerdo las 3 fases del hacker:

  1. Aprende a usar el programa.
  2. Encuentra los límites del programa y crúzalos.
  3. Crea tu propio programa.

Por ello, si quieres desarrollarte en la vida, desde la armonía, la conciencia y la sabiduría, debes aceptar, aprender, desarrollarte y crear. Siempre siguiendo las señales, descubriendo tu camino y sin aplicar fuerza para alcanzar tus expectativas.

Hay un vídeo que me marcó profundamente y recurro a él cada vez que siento que he perdido la inspiración o que no estoy creando desde el lugar que debería estar haciéndolo. Es el siguiente:

Neil Gaiman está en la arena, si no lo crees entra en su página de wikipedia y mira su bibliografía.

Una vez aprendes a jugar, cruzas los límites del juego y finalmente te lanzas a crear tu sistema de vida con tus propios juegos, debes preguntarte:

¿Esto que hago es trascendente? ¿Es puro? ¿Sale de la parte más profunda de mí? ¿Merece la pena? ¿Tiene un sentido? ¿Aporta algo valioso?

¿Estoy haciendo arte?

¿Estoy haciendo buen arte?

Me encantó la reflexión de «solo cuando sientas que te estás mostrando más de lo que deberías estás empezando a compartir algo de verdad».

Si lo que haces no tiene magia, no tiene verdad, no hace sentir, no llega hasta donde tiene que llegar…

Debes romperlo y volver a empezar.

* Corrección de la frase que digo en el vídeo: Douglas Rushkoff, dice que debes «Programa o serás programado», lo cuál es el título de uno de sus libros. Aunque mi favorito de Douglas es «Renacimiento 2.0.» . Su frase se inspiró en William Blake y la dijo hace casi 300 años:

«Necesito crear mi propio sistema o seré esclavizado por el de otro hombre.»

 

8. Formación del vínculo.

El Bhagavad Gita, es uno de los grandes libros de la India. Es un libro que contiene las principales enseñanzas y sabidurías antiguas y es de lectura obligatoria para todo aquel que quiera acercarse un poquito a las grandes enseñanzas de los sabios de nuestro pasado.

En él se transmite todo un sistema de comprensión del ser humano y una de las herramientas que más útiles han sido para mí, son los llamados “Gunas” y representan los 3 estados de la Prakriti (materia). También serían un reflejo de los 3 niveles de conciencia desde el cuál puede actuar el ser humano:

1. Tamas: Refleja la inercia, el descuido, la dejadez, la ignorancia, la pereza, la pesadez, lo burdo, el vagabundeo en la oscuridad.

2. Rajas: Refleja la pasión, la fuerza, la lucha, la codicia, la manipulación, el control, la imposición de la voluntad por encima del respeto al orden natural.

3. Sattva: Refleja la sabiduría, el equilibrio y la armonía, el respeto por el orden natural, la alineación con la Luz.

Tu estado puede ser tamásico, rajásico o sattvico, pero no importa si te encuentras en uno u otro, puedes estar rajásico en una reunión de negocios, sattvico en clase de yoga o tamásico el fin de semana, puntualmente cualquiera puede encontrarse en cualquiera de los 3 estados.

Lo que importa es cuál de ellos predomina en tu vida por encima de los demás y la capacidad que tienes para desapegarte de ese estado y avanzar hacia el estado sattvico. Este conocimiento será tu guía y comprenderás perfectamente en que fase del proceso estás. En el Bhagavad Gita se dice:

“Quienes no tienen sabiduría, ignoran de dónde viene y a dónde va el hombre, ellos conocen solo su paso por el mundo, entonces

¿Por qué se quejan?”.

Los gunas son una herramienta muy poderosa y en los siguientes puntos vamos a desarrollar cada uno de ellos para que los comprendas y aprendas a gestionarlos.

Primero te mueven las emociones bajas de Tamas, no valoras lo que tienes y en consecuencia no lo cuidas… Y así nunca tienes nada. Lo que produce frustración, dejadez, descuido, apatía…

Después descubres que lo que tienes es de valor y decides cuidarlo para sacarle más provecho. Entonces se impone Rajas aplicando control: Te exiges mejores resultados, más dinero, una mejor imagen, una mejor pareja, un mejor trabajo, un mejor coche, una mejor vivienda… Logras poner orden a tu vida, pero en tu vida no hay armonía porque todo el orden que logras es a través de la lucha. Pero no puedes dejar de luchar porque temes caer de nuevo en Tamas.

Cuanto más temes a Tamas, más te excedes en Rajas y al agotarte vuelves a caer a Tamas.

Al final estás tan acostumbrado a Tamas, a «estar ahí» y a «salir de ahí» que es en ese momento cuando te das cuenta de que el miedo ha desaparecido. Entonces  puedes disfrutar de Rajas sin tensión y es entonces cuando puedes permitirte dejar de luchar, sin miedo, y empezando a escuchar qué es lo que la vida quiere de ti. Ahí es donde empiezas a moverte con sabiduría y dónde la energía de Sattva empieza a dar armonía a tu vida.

Según el Bhagavad Gita:

«14:6. ¡Entre estas gunas, el Sattva, gracias a su pureza inmaculada, sana y clara, ata con la afición por la alegría, con los lazos de la comunicación (con personas similares) y también con los lazos del conocimiento (sobre las cosas poco importantes en la vida), oh impecable!»

«14:11. Cuando la luz de la sabiduría emana de cada poro del cuerpo, podemos estar seguros de que el Sattva crece en tal persona.»

«14:14. Si el Sattva prevalece en una persona en el momento de la muerte, tal persona entra en los mundos puros de los poseedores del conocimiento más alto.»

«14:18. Quienes permanecen en el Sattva progresan espiritualmente; los rajásicos se quedan en un nivel medio; y los tamásicos se degradan siendo impregnados de las peores cualidades.»

Sattva es el estado al que aspiramos, pero no es un estado perenne, es de nuevo un estado transitorio. Quien se mantiene siempre en Sattva es alguien que no vive, porque el vivir te hace dar pasos a mundos desconocidos en los que te desequilibrarás, te perderás y Tamas reaparecerá, pero serás capaz de levantarte mediante Rajas y volverás a conectar con Sattva.

Éste es el proceso de la vida, un proceso que nunca termina y en el cual tu evolución es la única constante.

 

Anotación:

Si de entre todas las herramientas y recursos que tengo tuviese que elegir solo uno para gestionar mi desarrollo, elegiría los Gunas sin pensarlo. Son una herramienta muy poderosa que en cualquier momento te indica desde que nivel de conciencia estás viviendo y te permiten evaluarte y gestionar tu desarrollo de una forma muy muy precisa. Pero tienes que hacer los deberes y dedicar tiempo a esta filosofía, además de leer el Bhagavad Gita 😉

Primero te mueven las emociones bajas de Tamas, no valoras lo que tienes y en consecuencia no lo cuidas… Y así nunca tienes nada. Lo que produce frustración, dejadez, descuido, apatía…

Después descubres que lo que tienes es de valor y decides cuidarlo para sacarle más provecho. Entonces se impone Rajas aplicando control: Te exiges mejores resultados, más dinero, una mejor imagen, una mejor pareja, un mejor trabajo, un mejor coche, una mejor vivienda… Logras poner orden a tu vida, pero en tu vida no hay armonía porque todo el orden que logras es a través de la lucha. Pero no puedes dejar de luchar porque temes caer de nuevo en Tamas.

Cuanto más temes a Tamas, más te excedes en Rajas y al agotarte vuelves a caer a Tamas.

Al final estás tan acostumbrado a Tamas, a «estar ahí» y a «salir de ahí» que es en ese momento cuando te das cuenta de que el miedo ha desaparecido. Entonces  puedes disfrutar de Rajas sin tensión y es entonces cuando puedes permitirte dejar de luchar, sin miedo, y empezando a escuchar qué es lo que la vida quiere de ti. Ahí es donde empiezas a moverte con sabiduría y dónde la energía de Sattva empieza a dar armonía a tu vida.

Según el Bhagavad Gita:

«14:6. ¡Entre estas gunas, el Sattva, gracias a su pureza inmaculada, sana y clara, ata con la afición por la alegría, con los lazos de la comunicación (con personas similares) y también con los lazos del conocimiento (sobre las cosas poco importantes en la vida), oh impecable!»

«14:11. Cuando la luz de la sabiduría emana de cada poro del cuerpo, podemos estar seguros de que el Sattva crece en tal persona.»

«14:14. Si el Sattva prevalece en una persona en el momento de la muerte, tal persona entra en los mundos puros de los poseedores del conocimiento más alto.»

«14:18. Quienes permanecen en el Sattva progresan espiritualmente; los rajásicos se quedan en un nivel medio; y los tamásicos se degradan siendo impregnados de las peores cualidades.»

Sattva es el estado al que aspiramos, pero no es un estado perenne, es de nuevo un estado transitorio. Quien se mantiene siempre en Sattva es alguien que no vive, porque el vivir te hace dar pasos a mundos desconocidos en los que te desequilibrarás, te perderás y Tamas reaparecerá, pero serás capaz de levantarte mediante Rajas y volverás a conectar con Sattva.

Éste es el proceso de la vida, un proceso que nunca termina y en el cual tu evolución es la única constante.

 

Anotación:

Si de entre todas las herramientas y recursos que tengo tuviese que elegir solo uno para gestionar mi desarrollo, elegiría los Gunas sin pensarlo. Son una herramienta muy poderosa que en cualquier momento te indica desde que nivel de conciencia estás viviendo y te permiten evaluarte y gestionar tu desarrollo de una forma muy muy precisa. Pero tienes que hacer los deberes y dedicar tiempo a esta filosofía, además de leer el Bhagavad Gita 😉

Tamas es la gran pesadilla de la humanidad. Es el estado general de aletargamiento en el cual la sociedad se ve sumida y del cual debe despertar.

En la conversación 14 del libro, Krishna habla sobre Tamas:

“14:8. ¡Tamas, nacido de la ignorancia, engaña a los que moran en los cuerpos atándoles con la negligencia, el descuido y la pereza, oh impecable!

14:13. La estupidez, la pereza, el descuido y la ignorancia nacen debido al aumento de Tamas.”

Así es la visión de Krishna sobre tamas en el Bhagavad Gita.

Apuntes:

Los 3 gunas, en su justa medida están en armonía. Cuando dormimos o descansamos fluye Tamas, cuando nos levantamos o hacemos ejercicio fluye Rajas y cuando meditamos o reflexionamos fluye Sattva.

– Pero cuando uno de los 3 gunas se desequilibra y se polariza en exceso:

14:9. El Sattva ata al éxtasis, el Rajas ata a las acciones y el Tamas, en verdad, destruye la sabiduría y ata al descuido.

Debes aceptar Tamas, pero cuidarte de que éste no se apodere de Rajas (impidiendo la acción) o de Sattva (destruyendo la sabiduría).

Volviendo al ejemplo anterior de La Divina Comedia de Dante, Tamas refleja el Infierno. Rajas, al Purgatorio. Y Sattva, al Paraíso.

El propio proceso evolutivo nos lleva a perdernos en el infierno, dejándonos llevar por Tamas, a resurgir de las cenizas y esforzarnos por liberarnos de nuestros vicios y debilidades usando la fuerza y el control de Rajas para purgarnos, y finalmente trascender y dar paso a la sabiduría que hará que nuestra vida se convierta en el Paraíso.

 

Película recomendada:

El club de la lucha, deDavid Fincher. (Trailer)

Rajas es la acción, la pasión, la intervención y el control.

En su justa medida es necesaria para salir de Tamas ya que para levantarte pronto, meditar, hacer ejercicio, comer bien o poner orden en tu vida es necesario Rajas. Necesitas voluntad, determinación, constancia.

Pero en exceso, provoca obsesión por el control, avaricia, ira, gula, lujuria y adicciones.

Necesitas Rajas para salir de Tamas y necesitas Rajas para acercarte a Sattva, pero si te apegas a Rajas nunca alcanzarás Sattva.

En el Bhagavad Gita dice:

«14:7. ¡Has de saber que Rajas —el principio de la pasión— es la fuente del apego a la vida terrenal y de la sed de ésta, lo que encadena, oh Kaunteya, a aquel que mora en el cuerpo con el anhelo de actuar!»

«14:12. La codicia, la ansiedad, el anhelo de actuar, la inquietud, las pasiones terrenales: todas estas cualidades nacen debido al aumento de Rajas.»

Cada Guna tiene su momento y su función, y solo aceptar cada estado te permitirá obtener el control para usarlo con sabiduría y terminar trascenciéndolo.

 

Libros recomendado:

El libro más rajásico que he leído ha sido «La semana laboral de 4 horas» de Tim Ferriss. Ese libro es capaz de levantar a cualquier y animarle a emprender. Ferriss es una bestia de la productividad y si estás en una etapa en la que necesitas tomar el control sobre Tamas sus libros te ayudarán. Si no estás en una etapa de emprendimiento te recomiendo su siguiente libro: Armas de titanes. Es uno de mis libros favoritos.

9. En la relación.

La Cábala o Kabbalah, es el misticismo judío. Igual que antes hemos hablado de la vía mística del Cristianismo, la Cábala es la vía mística pero del Judaísmo. Es realmente muy compleja de descifrar y tras mucho trabajo, los misterios que se desvelan son menores. La gran sabiduría se esconde profundamente para quienes no son iniciados. Pero uno de los mitos o metáforas que me han sido de gran utilidad es el que te comento en el vídeo sobre la Luz y la Vasija.

Si te fijas te darás cuenta de que en los aspectos de tu vida en los que las cosas no te funcionan es porque te comportas como una Vasija (suena mal decirlo porque parece un insulto mediocre), sólo atiendes a tus necesidades bloqueando el natural flujo de la Luz entre los seres humanos (¿Te recuerda a lo que hemos comentado antes en la teoría de juegos?).

Todos hemos sido y somos Vasijas en algún aspecto de nuestra vida, demandadores necesitados de amor, atención, dinero… Pero si queremos conectar con nuestro camino hemos tomar conciencia de cuál es nuestra posición en el mundo y decidir cuál es el lugar que queremos ocupar.

Dejemos de parasitar y empecemos a sembrar para hacer que nuestra vida recupere el orden natural.

 

Un secreto:

Las cosas importantes en la vida no se piden jamás. No puedes pedir amor, no puedes pedir salud y no puedes pedir dinero. Las tres cosas debes ganarlas haciéndote merecedor de ellas. Si debes pedirlas es la señal de que no las mereces. Ahí te lo dejo!

 

Mis dos libros favoritos de Cábala son:

El poder de la Kabbalah de Yehudá Berg.

Nano de Rav Berg.

Mientras sigas trabajando para otros, en trabajos que odias, y recibiendo un sueldo a final de mes que te permita ir tirando, jamás soltaras ese sustento para lanzarte a hacer aquello que realmente debes hacer. Mientras esa pareja a la que no amas siga aportando compañía, cariño y seguridad, seguirás en esa relación, sacrificando la ilusión de encontrar el amor que realmente te hará feliz.

Mientras sigas justificando la vida que no quieres, seguirás siendo permisivo con ella y no irás hacia la vida que de verdad mereces.

Debes descubrir cuál es la vaca de tu vida. Cuál es ese aspecto que te ata y te impide avanzar. Deja de justificarla y toma las decisiones difíciles que te impiden seguir avanzando por tu camino.

Es absolutamente imposible ser feliz siendo Vasija. Cuando hagas lo que hagas la vara del maestro te golpea, no puedes ser feliz, porque hagas lo que hagas en tu vida la respuesta es siempre la misma, sufrimiento.

Ahí solo puedes hacer una cosa, romper el palo.

¿Cómo se rompe el palo?

Einstein dijo:

«Ningún problema puede ser resuelto en el mismo plano de pensamiento en el que se ha creado.»

Por ello, si quieres «romper el palo» debes ir más allá y trascender el sustrato en el que se sostiene el problema. La mayoría de personas se quedan en lo superficial y no se preocupan de aquello que hay detrás de los problemas de su vida. Siempre podemos ir más allá, siempre podemos descubrir un nuevo limite que cruzar, siempre podemos encontrar un origen más profundo del problema que nos ayude a entenderlo.

Pero para cruzar esos límites debes trascender a la persona que eres, el primer cambio siempre empieza en ti.

¿Te atreves a convertirte en esa persona?

Las Luces a las que te aferras generan dependencias que te impiden avanzar. Es el momento de soltar esa Luz y poner todo el empeño en descubrir tu propia Luz y aprender a vivir de ella nutriendo a otros seres.

El ejemplo de la Luz y la Vasija, nos propone ir más allá, porque no solo se basa en «dar» sino que se trata de «entregarte» a un bien mayor. Te hablo de conectar con el camino, con el Tao, para aceptar que en cada situación tu propósito frente al mundo es mayor que simplemente cubrir tus necesidades. Tu implicación depende de someterte a un plan que no conoces y que no puedes entender pero que te demuestra una y otra vez que todo tiene un sentido.

Entregarte a su voluntad, para ser un canal que simplemente responde a una voluntad mayor.

¿Te permites ser un canal? Soltar todos esos «yo soy», «yo quiero», «yo necesito»… ¿Para ser solamente un medio?

Esa es la sabiduría a la que tienes que aspirar para conectar de verdad con tu Propósito.

 

Tony Robbins antes de salir en sus eventos, justo en el momento antes de empezar dice:

«Señor, por favor, dame la sabiduría para servirte, déjame servirte.»

 

Noticia: El 70% de los ganadores de la lotería acaban arruinados al cabo de 5 años.

 

 

En el budismo, el mito dice que Siddhârtha Gautama concibió el budismo Mahâyâna (el gran vehículo) como la gran transformación de la humanidad que llevaría a todos los humanos al Nirvana (Iluminación) a partir del proceso de iluminación de cada uno de ellos. Pero vio que la gente no estaba preparada para ese proceso y desarrolló el budismo Hînayâna (el pequeño vehículo), el cual hace que los discípulos se concentren en la iluminación personal.

Cuando un practicante llega a la iluminación, se convierte en Bodhisattva (ser iluminado), e inevitablemente ese nivel de conciencia le impide caer en la trampa egoísta de Maya (la ilusión o engaño) de salvarse solamente a él mismo y es ahí cuando decide no trascender y reencarnarse de nuevo quedándose en la humanidad para ayudar a los otros seres a iluminarse.

Desde mi punto de vista, todos somos Bodhisattvas aún sin estar iluminados. Todos nos encontramos en la misión de ayudar a que los demás se iluminen. Todo está conectado y todo influye sobre todo lo demás con una perfección absoluta. Cada uno de nosotros se convierte en la prueba y el desafío del otro. Cada uno se enfrenta mediante a los demás a todo aquello que teme. Todos nos estamos sanando unos a otros, todo el tiempo.

Cuando reflexiono sobre esto, siempre me viene a la cabeza la imagen del mito hindú de la Red de Indra:

 

Por ello, debes estar limpio, de cuerpo y de alma, para poder seguir las señales y fluir con ese orden que te guía. Ayuda a quien te pide ayuda, siempre y cuando la merezca. No pierdas tiempo en ayudar a personas que no piden ayuda, porque no están preparadas para ser ayudadas. Respeta tu proceso y el proceso ajeno. No temas al sufrimiento, propio y ajeno. No alteres el orden por tu incapacidad de confiar y entregarte.

Fluye con el camino que te guía y estarás realizando tu Propósito.

 

Te dejo un artículo sobre la Red de Indra.

En el budismo, el mito dice que Siddhârtha Gautama concibió el budismo Mahâyâna (el gran vehículo) como la gran transformación de la humanidad que llevaría a todos los humanos al Nirvana (Iluminación) a partir del proceso de iluminación de cada uno de ellos. Pero vio que la gente no estaba preparada para ese proceso y desarrolló el budismo Hînayâna (el pequeño vehículo), el cual hace que los discípulos se concentren en la iluminación personal.

Cuando un practicante llega a la iluminación, se convierte en Bodhisattva (ser iluminado), e inevitablemente ese nivel de conciencia le impide caer en la trampa egoísta de Maya (la ilusión o engaño) de salvarse solamente a él mismo y es ahí cuando decide no trascender y reencarnarse de nuevo quedándose en la humanidad para ayudar a los otros seres a iluminarse.

Desde mi punto de vista, todos somos Bodhisattvas aún sin estar iluminados. Todos nos encontramos en la misión de ayudar a que los demás se iluminen. Todo está conectado y todo influye sobre todo lo demás con una perfección absoluta. Cada uno de nosotros se convierte en la prueba y el desafío del otro. Cada uno se enfrenta mediante a los demás a todo aquello que teme. Todos nos estamos sanando unos a otros, todo el tiempo.

Cuando reflexiono sobre esto, siempre me viene a la cabeza la imagen del mito hindú de la Red de Indra:

 

Por ello, debes estar limpio, de cuerpo y de alma, para poder seguir las señales y fluir con ese orden que te guía. Ayuda a quien te pide ayuda, siempre y cuando la merezca. No pierdas tiempo en ayudar a personas que no piden ayuda, porque no están preparadas para ser ayudadas. Respeta tu proceso y el proceso ajeno. No temas al sufrimiento, propio y ajeno. No alteres el orden por tu incapacidad de confiar y entregarte.

Fluye con el camino que te guía y estarás realizando tu Propósito.

 

Te dejo un artículo sobre la Red de Indra.

Los 10 mandamientos de las relaciones.

Posiblemente esperabas que en este último principio te entregase una última clave para completar tu proceso, una clave que fuera determinante para encajar todas las piezas y saber exactamente qué has venido a hacer, cuál es el sentido de tu vida y cuál es tu Propósito.

Siempre avanzamos esperando llegar y cuando llegamos nos damos cuenta de que no hay nada, y entonces intentamos avanzar un poco más allá y sigue sin haber nada… Y cuando llegamos al final de nuestra vida, nos damos cuenta de que tampoco hay nada. Y es entonces cuando descubrimos que hemos estado persiguiendo una vida que no existe sin percatarnos de que estábamos viviendo una vida real en la que ya estaban sucediendo las cosas que perseguíamos.

Nos pasamos la vida corriendo, hasta que llega un día en el que decidimos dejar de correr y nos damos cuenta de que hace mucho que se nos olvidó el motivo por el cual corríamos. Pero aún así seguíamos corriendo. ¿Por qué?

Te lo voy a decir: Corrías porque tenías miedo.

Huías de todo ese sufrimiento que te ha tocado vivir y que no merecías. Huías de la culpa de todas las cosas de las que te arrepientes.

Huías para evitar darte cuenta de que la vida que vivías no tenía sentido.

Ahora toca dejar de correr.

Puedes descansar, respira.

Todo lo que has vivido en tu vida era necesario. Todo lo que has hecho en tu vida ha sido correcto. Todo está bien.

Ahora, todo lo que necesitabas te ha sido dado.

El Propósito siempre es y ha sido, el Proceso.

Todos los días de tu vida has estado avanzando en tu Propósito.

Todo lo que has hecho te ha llevado aquí.

Todo lo que has hecho te ha convertido en quien Eres.

Eres Luz.

Somos Luz.

Y hemos venido a transformar el mundo.

Ese es tu Propósito.

Ese es nuestro Propósito.

Gracias por volver.

Alexandre Escot

Posiblemente esperabas que en este último principio te entregase una última clave para completar tu proceso, una clave que fuera determinante para encajar todas las piezas y saber exactamente qué has venido a hacer, cuál es el sentido de tu vida y cuál es tu Propósito.

Siempre avanzamos esperando llegar y cuando llegamos nos damos cuenta de que no hay nada, y entonces intentamos avanzar un poco más allá y sigue sin haber nada… Y cuando llegamos al final de nuestra vida, nos damos cuenta de que tampoco hay nada. Y es entonces cuando descubrimos que hemos estado persiguiendo una vida que no existe sin percatarnos de que estábamos viviendo una vida real en la que ya estaban sucediendo las cosas que perseguíamos.

Nos pasamos la vida corriendo, hasta que llega un día en el que decidimos dejar de correr y nos damos cuenta de que hace mucho que se nos olvidó el motivo por el cual corríamos. Pero aún así seguíamos corriendo. ¿Por qué?

Te lo voy a decir: Corrías porque tenías miedo.

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Huías para evitar darte cuenta de que la vida que vivías no tenía sentido.

Ahora toca dejar de correr.

Puedes descansar, respira.

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Ahora, todo lo que necesitabas te ha sido dado.

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Alexandre Escot

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Siempre avanzamos esperando llegar y cuando llegamos nos damos cuenta de que no hay nada, y entonces intentamos avanzar un poco más allá y sigue sin haber nada… Y cuando llegamos al final de nuestra vida, nos damos cuenta de que tampoco hay nada. Y es entonces cuando descubrimos que hemos estado persiguiendo una vida que no existe sin percatarnos de que estábamos viviendo una vida real en la que ya estaban sucediendo las cosas que perseguíamos.

Nos pasamos la vida corriendo, hasta que llega un día en el que decidimos dejar de correr y nos damos cuenta de que hace mucho que se nos olvidó el motivo por el cual corríamos. Pero aún así seguíamos corriendo. ¿Por qué?

Te lo voy a decir: Corrías porque tenías miedo.

Huías de todo ese sufrimiento que te ha tocado vivir y que no merecías. Huías de la culpa de todas las cosas de las que te arrepientes.

Huías para evitar darte cuenta de que la vida que vivías no tenía sentido.

Ahora toca dejar de correr.

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Alexandre Escot

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Alexandre Escot